jueves, 29 de marzo de 2018

La i Revista nº3

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La i Revista, El undécimo arte matrioskópico, sigue su camino. ¡El número tres ya está aquí!. 

Como sabéis 110 páginas a todo color y un precio de risa (4€). Tras la portada de Pedro An. encontraréis literatura, música, arte visual de todo tipo, cine, y un salteado con muchos ingredientes interesantes (En el lateral de la página podéis ver las presentaciones que haremos :)).

Hemos tenido el placer de entrevistar a La Moska, Le'CLÉ y Nacho Requena Molina; reseñar a Hecatombe Brewing co., A la sombra de Robert Johnson, Amelie Nothomb, Guillermo Martínez,...; hablar sobre HIM, Mecano, Nuestros Abandonados Vs. Adoptados de música, Aprender a dibujar, Ayami Kojima, Cine desde dos ángulos, Peter Pan y el secreto del polvo de hadas, El futuro comienza lentamente, EN el AMOR y en el ARTE, el documental París, Locos años veinte...

Nos han prestado sus textos Ramsés Torres, Ana Patricia Moya, Aborojuan, Garven, Jose Antonio Gamero, Eugenio Barragán, Sergio Salvador Campos, Chema Villalba y José Fraidias.

El arte de Pedro An., Eloy Falcón, Saray Pavón, Mayte Nekez, Dream out Loud, Ayami Kojima, Richard Dadd, Vincent Van Gogh, Kees van Dongen y José Luis Pavón Boza. Hay hasta pasatiempos.

Para todo lo demás, los habitantes de esta casa de locos: Saray Pavón, Migue Carrión, Álex Ruiz, David Losada, Mario Tornillo, Jesús Paluzo, Nacho Delgado, Mayte Nekez, A. Ramírez, Cristian González del Pino y A. Moreno.

Si eres un apasionado de la lectura, un devorArte... ¡esta es tu revista! :)

Nota informativa:
-Periodicidad: Semestral.

-La portada irá cambiando de colores y de diseño (nos puedes mandar una ilustración a redaccion@laicritica.es).

-Si quieres participar en nuestra revista puedes mandarnos tu texto, reseña, entrevista, idea, ilustración, pasatiempo, etc. (en plural o singular) al mismo email de antes.

-Para publicitarte sigue el mismo mecanismo, correo al canto. Dinos qué opción encaja con tus necesidades/espectativas/economía entre las que ofrecemos. Aquí puedes verlas en simpáticas simulaciones.

-Si tienes alguna duda... ¡plantéanosla en un comentario! :)


Puedes encontrar La i Revista en:
-Caótica C/ José Gestoso, 8 
-La jerónima C/ Jerónimo Hernandez, 14 (Sevilla)
-Librería Padilla C/ Trajano, 18 
-HomeInfo Soluciones Informáticas C/ Callejuela del Carmen, 20 (Alcalá de Guadaira - Sevilla)

-Y disponible en versión pdf en nuestra tienda online.


Texto y fotografías de Saray Pavón





martes, 27 de marzo de 2018

Libro Huérfano

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Tuvimos el placer de asistir a la presentación de Libro Huérfano y no lo digo protocolariamente hablando. Disfrutamos de cada verso, de cada intervención y latido. Fui a capturar este momento con la cámara y acabé enamorándome de este poemario, queriendo sus versos entre mis dedos y deseando que hubiesen salido de mi esas imágenes potentes y desgarradoras.

Fue una tarde para recordar, una sincronía entre el público y la autora, un desabrocharse los problemas y disfritar de cada segundo.

Para los que no pudieron asistir compartimos el audiovisual del encuentro con Libro Huérfano, de Carmen Aliaga, de la mano de Aborojuan y musicada por JJ Argolla-Pañuelo y José Marín, con las intervenciones de Concha Vilches, Pilar Alcalá, Tomás Sánchez y Pepi Bobis que se desarrolló en la biblioteca pública Infanta Elena de Sevilla en lunes 12 de Marzo.

Texto, imagen y audiovisual de Saray Pavón
Presentación Aborojuan, Poemas Carmen Aliaga
Canciones de JJArgolla-Pañuelo y José Marín


domingo, 25 de marzo de 2018

Cristozoología I

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Hablemos de religión. Y de fé. No tienen por qué ser incompatibles. Hablemos de hechos insólitos e improbables. Aunque me encante el arte yo soy un hombre de ciencias y necesito pruebas o, al menos, explicaciones lógicas a los eventos sobrenaturales. Necesito un aporte de realidad a toda esa locura, más o menos fanática, que se apoya en las enseñanzas de unos tipos desaliñados de dudosa higiene que vivían en montes y comían bayas que darían positivo en cualquier test de toxicología. Por eso necesito, por ejemplo, que alguien me explique cómo puede ser que una paloma te anuncie que estás embarazada y no abortes en ese preciso momento del puto susto. Tal vez fue un loro. Solo teorizo. Es de sobra sabido que estas aves son capaces de imitar el habla humana. La gente podría confundirlos fácilmente, sobre todo en una zona polvorienta en la que el colorido plumaje podría ser cubierto de arena, camuflando así su verdadero aspecto. Pero un loro en esa zona de la biosfera... No sé, se podría dar el caso. Es una especie bastante extendida por el mundo. Quizá Belén fuera demasiado calurosa para un animal de costumbres tropicales, pero no es imposible. Mirad Jafar, si no, que se pasea por Arabia con un guacamayo de lengua viperina al hombro. Sabemos, además,  que en esos tiempos eran comunes los mercaderes errantes y el catálogo de estos era de lo más variopinto. Entonces, vale. Podría haber sido un loro. Ahora viene el asunto de quién y con qué fin le enseñó a un ave tropical afincada en un desierto a comportarse como un Predictor™ primitivo. El círculo de los posibles adiestradores es bastante cerrado. Sólo podría ser alguien del entorno que lo supiera. Pero, si como cuenta el libro ultrasagrado e intocable, ni siquiera la afectada y cónyuge lo sabían, ¿entonces quién dio el chivatazo? Acabo de retroceder dos pasos. Ahora me gustaría haber investigado más.

Ciñámonos a los datos que manejamos. Nadie conocía el estado de María. Y, apelando a la lógica y sin caer en anacronismos, juraría que los gametos de José no tuvieron nada que ver, ya que ni siquiera se atrevió a reclamarlo. Solo queda la teoría de la infidelidad. Pero ¿cómo demonios sabía un maldito loro cubierto de polvo y por ende su adiestrador enmascarado que una mujer estándar de un pueblo caluroso esperaba un retoño fruto de una cana al aire? La respuesta sencilla sería la casualidad. Pero no estoy aquí dándomela de científico escéptico para caer en el burdo argumento de "lo hizo un mago". No. Tengo que llegar al fondo de todo esto. Y mi hipótesis, lejos de la ciencia más CSI, está más influenciada por la antropología que por la investigación forense. El comportamiento humano desde tiempos inmemoriales ha sido en general mezquino y bastante predecible. Pero claro, al envolver a posteriori un simple affair de un halo de misticismo y más tarde de redención, dogma y corporativismo, ¿quién sino yo tendría el valor de decir que…? Sí, alguien miente en esta historia. Y me atrevería a decir que ambos eran cómplices. Ninguno de los dos quería que todo un pueblo supiese que José podría haber tirado de profesión y tallar maravillas a ambos lados de su cabeza. Tampoco que un desliz acabase con una lapidación a mediodía con el aforo lleno. Conclusión: el carpintero descubrió la infidelidad, lo hablaron, se perdonaron la falta de atención de uno y la distracción de la otra y urdieron un plan maestro para, matando dos pájaros de un tiro, todo quedase en secreto y, con suerte, se crease una nueva creencia que acabase con el monopolio judío de Jeová. ¿Y el loro? diréis. Fácil. Era del mercader que le alegró a María una noche de primavera y que, a cambio del pack no negociable de José que incluía silencio, alejamiento y no morir en sus manos, le enseñó al loro las palabras mágicas. Al parecer les salió bastante bien la jugada y hasta hoy. Me he quedado bastante a gusto y creo que algún día esta teoría puede ganar fuerza. Aún así me quedan bastantes dudas hasta la más grande de todas 33 años después del encubridor montaje ornitoteopráctico. Así que volveré más adelante con más calma para tratar de dilucidar tanto agujero de guión.


Texto de A. Moreno
Imagen de Pixabay



sábado, 24 de marzo de 2018

Pasatiempos (La i Revista Nº2)

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Ya están aquí las soluciones de los pasatiempos aparecidos en el número 2 de nuestra revista. Un poco tarde, lo sabemos. Culpa de A. Moreno. Pero bueno, seguro que no las necesitáis. En el remoto caso de que sí, el mismo Mario Tornillo os destripa sus acertijos.


Lío de fechas.
Leticia llama por teléfono a sus padres y les anuncia que el año próximo quiere visitarlos por sorpresa. Alegres y deseosos de saber cuándo, solo consiguen sonsacarle algunas posibles fechas entre las que se encuentra la elegida para la visita:

19 de enero, 21 de enero, 24 de enero, 18 de mayo, 25 de mayo, 24 de junio, 26 de junio, 18 de agosto, 21 de agosto, 26 de agosto

Más tarde, tras mucha insistencia, Leticia accede a revelar en privado el mes a su madre, y a su padre el día en que tiene planeado viajar, con la condición de que no compartan el dato entre ellos.

Tras colgar el teléfono, mientras cenaban, la madre confiesa que no sabe cuándo vendrá su hija y que su marido tampoco. Su marido, entonces, añade que antes no sabía la fecha pero ahora sí. La madre, sobresaltada, exclama: ¡También yo!

¿Cuándo será la visita...sorpresa?

Solución: 24 de junio.

La explicación:
- La madre confiesa que no sabe cuándo vendrá su hija y que su marido tampoco -> con esto deducimos, tanto nosotros como el padre, que el mes no tiene números sin repetir (si no, no podría hacer tal afirmación). El mes no es ni enero ni mayo.
- (El padre) Antes no sabía la fecha pero ahora sí -> El padre solo puede hacer esta afirmación si el día que sabe no le deja lugar a dudas sobre el mes del que se trata. Por tanto, si hay algún día repetido en junio o agosto lo descartamos, es decir, el 26 está descartado.
- (La madre) ¡Yo también (lo sé)! -> Solo puede hacer esta afirmación si el mes que conoce le deja solo una posibilidad tras haber descartado previamente días. Esto ocurre solo en una fecha: el 24 de junio, que es la solución.

Sudoku crítico
Se trata de rellenar a cuadrícula con la i y el punto de manera que tanto en vertical como en horizontal haya la misma cantidad de cada símbolo. No se pueden situar más de dos símbolos iguales consecutivos.  

 
Y la solución, pequeños y adorables holgazanes:




Texto e imagen de Mario Tornillo/La i Crítica



miércoles, 21 de marzo de 2018

Programación para artistas visuales

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Al explicar qué es Processing se apelotonan varios conceptos como programación, interfaz de desarrollo, gratis y open source, entre otros. Este último es una de las claves que deberían seducir al instante, ya que brinda la posibilidad de leer, modificar, mejorar y evolucionar; en cierta manera la raíz de su filosofía comparte el albedrío necesario alrededor de un proceso creativo. 

Processing es un lenguaje de programación (y un entorno para programar) sencillo y efectivo, orientado a artistas visuales. Es también un buen aliado para experimentar el primer contacto con la programación en general y la visualización de datos en particular. Os animamos a probarlo, sin duda. Existe mucha documentación en la red, incluidos tutoriales en la web oficial, que son probablemente el lugar más indicado para empezar-por-el-principio. 

¿Qué se puede hacer con Processing? El video Hello Processing muestra varias aplicaciones (minutos 0:51 al 1:59 y en adelante) y para quien tenga más tiempo en interés, este documental, cuyos añitos de antigüedad dan una idea de la trayectoria del proyecto, muestra conceptos, referencias y experimentos de artistas, diseñadores y creativos entusiastas de Processing. 

Como muestra, hemos creado este surtidor de puntos de i críticos, jugando con las coordenadas y el sistema de partículas simple de los ejemplos
 Texto y gif de Mario Tornillo

lunes, 19 de marzo de 2018

Ábreme...

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Ábreme si me quieres conocer va por su tercera edición corregida (corrección de lapsus y algunos dibujos modificados). Álex Ruiz no sólo ha maquetado esta antología poética de Saray Pavón sino que ha creado un audiovisual donde podemos ver el proceso y escuchar de fondo algunos de los poemas que encontrarás. Podrás hacerte con esta versión aquí.


sábado, 17 de marzo de 2018

Papá, quiero jugar al fútbol

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Cuando eres una niña, en género y en edad, y descubres que ese deporte que tu padre te ha enseñado a disfrutar con tanta pasión es lo mismo que te gusta a ti, sólo tienes una opción: practicarlo pase lo que pase y digan lo que digan.

Supongo que mi suerte empezó con un hogar en el que no había "el balón de los hermanos", sino que lo que teníamos era "el balón de casa", el de todos, el que mi madre le regaló a mi padre poco antes de casarse, aquél color beige con los pentágonos rojos, el del Mundial del 82.  Para él, cualquiera de sus tres hijos era susceptible de usarlo, incluso yo, la pequeña y la única niña, y cualquier lugar era bueno para ello, el parque, la plaza, el patio o el salón de la casa.

Con el paso de los años, mi madre tuvo que asumir que lo que ella había querido que fuera una "princesita" se pasaba las horas en la calle y en el patio del colegio suplicando a los niños que la dejaran jugar con ellos, pedía la equipación de su equipo favorito por Reyes, se ponía las calzonas de sus hermanos y fue inmensamente feliz cuando su padre le compró sus primeras botas de fútbol.

Ser una niña que jugaba al fútbol nunca fue fácil, pero cuando hay algo que te gusta de verdad insistes tanto que al final nadie puede negártelo. Poco importaba que para la mayoría del resto del mundo una niña que jugara al fútbol fuera una "machorra", dicho con ese tono despectivo que implica el rechazo absoluto hacia alguien que pudiera tener un gusto homosexual (porque el fútbol es cosa de tíos, dónde vamos a ir a parar).  Poco importaba también que dudaran de tus habilidades en ese deporte, sobre todo cuando demostrabas que incluso podías correr más rápido que los chavales del barrio.

Hoy día, afortunadamente, las cosas han cambiado mucho. Lejos quedaron aquellas luchas por poder participar del partido en la placita, por poder entrar en un equipo de fútbol (masculino, por supuesto) o simplemente que no se te considerara un bicho raro por ir vestida de futbolista.

Ahora los problemas son otros, como que en tu ropero haya más equipaciones de fútbol que vestidos, tantas que ya ni te caben en el cajón y no sabes qué hacer con ellas. Que entres en una tienda de deportes y te vayas directa a las botas de fútbol y que, cuando le pides a quien atiende que te saque una para probártela, te diga "¿es para ti?". No mira, para mi prima la de Cuenca, pero es que tenemos el mismo pie...  

Luego está la cuestión de las relaciones sociales.

      -¿Vamos el miércoles al cine, que es más barato?
      -No puedo, entreno. ¿Qué haces este viernes?
      -Pues... entreno.
      -¿Te vienes el domingo de excursión?
      -Tengo partido...
      -¿Haces otra cosa que no sea jugar al fútbol?
      -Verlo por la tele...

Y así sucesivamente.

Sabes que lo de lucir piernas bonitas no está hecho para ti. Cuando juegas al fútbol, inevitablemente tus piernas tienden a arquearse, aunque sea ligeramente, y eres consciente de que tu pierna buena estará más desarrollada que la otra, produciendo una asimetría entre los gemelos de ambas. Cuando vas a comprarte unas botas altas es cuando eres realmente consciente de esto, porque vas pensando que, como sea de caña estrecha, lo mismo no cierra o tienes que tirar de la cremallera mientras intentas remeter el músculo como buenamente puedes, y cuando lo consigues te encuentras con un nuevo problema: cuánto tiempo podrás llevarlas puestas sin que te corte la circulación.

Por no hablar ya de las heridas de guerra... como tengas una fiesta de gala en dos semanas igual hasta te piensas jugar, porque, sin duda, lucirás monísima con todos esos moratones en las espinillas y las rodillas color púrpura, posiblemente alguna que otra postilla y hasta la serigrafía de las líneas del balón tatuada en tu muslo. Casi puedes adivinar los murmullos de los demás invitados al verte pasar con tus piernas al aire: "es que juega al fútbol".

Por supuesto la pedicura no entra dentro de tus actividades normales. Puede que algún día te entretengas en ello, pero será sobre todo con la intención de tapar esas uñas con sangre coagulada de algún pisotón o incluso, por qué no decirlo, la carencia de alguna muerta en combate y que te encuentras mudando en ese momento.

También está el tema de las lesiones. Las posibilidades de estar coja temporalmente en algún momento de tu vida, es directamente proporcional a las horas que te pases jugando al fútbol. Es verdad que hay gente que se rompe un pie al pisar el primer balón, pero cuánto más juegues, más probabilidades tendrás de sufrir un esguince, una lesión en el psoas, un abductor rebelde que se empeña en dolerte a cada paso que das... y todas ellas acabarán con una pregunta de sorpresa cuando te pregunten qué te ha pasado: "¡Ah! ¿que juegas al fútbol?". Sí, hijo, sí. Algunas mujeres lo hacemos. Puedes correr peor suerte, como me pasó a mí, y que te rompan la nariz, y entonces ya es cuando la cagas, porque tendrás a tu madre detrás de ti lamentándose todo el día de no haberte apuntado a clases de ballet.

La peor parte viene cuanto te encuentras con gente retrógrada que no entiende cómo puedes compartir ducha con tus compañeras de equipo al terminar un partido: "¡Si son lesbianas!". ¿Y? Tú eres hetero y sin embargo no me ducharía contigo. La mejor frase es: "a ver si se te va a pegar"... a ver si lo que te voy a pegar yo a ti es una hostia, una buena, de machorra hetero, de las que duelen.

Al final, de nuevo, poco importa todo esto, porque nada es mejor que la sensación de jugar un partido de fútbol, en competición o simplemente un día cualquiera. Porque cuando ves a tu familia en la grada, apoyándote en cada carrera, en cada pase, en cada tiro a puerta, no piensas en que, esa noche, será mejor que te pongas pantalón largo. Porque al ver a tu padre llenarse de orgullo cuando metes un gol, o incluso si no lo haces, no piensas en que tu madre está sufriendo porque no te rompas otra vez la nariz, o estampes la cara contra el parquet.

Por eso, a todos aquellos que aún no entendéis que la pasión por el fútbol es algo que no se elige, sino que se siente o no se siente sin importar el género, os digo que reflexionéis, que abráis la mente y entendáis que el fútbol no es un deporte de chicos, es simplemente un deporte... porque puede que algún día tengáis una niña y os diga: "papá, quiero jugar al fútbol".

Texto: Mayte Nékez
Fotografía: Isábel Álvarez-Rementeria Rodríguez

jueves, 15 de marzo de 2018

El cine que llevamos dentro

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Gracias a Linkedin he descubierto cosas interesantes que iré compartiendo con vosotros (hay que saber administrar el tiempo en el apartado de grupos), pero antes.... flashback.

Hace mucho tiempo creamos Viaje a la luna cine forum. En él proyectábamos un cortometraje y una película, cuando finalizaban generábamos un pequeño debate sobre lo que habíamos visto. Nuestro interés era puro placer por visualizar obras maestras y debatir entre amigos y personas afines que se acercaban a degustar cultura de manera gratuita. Los ritmos no siempre permiten una longevidad y tuvimos que poner un punto final a esa etapa. 


En una reunión crítica surgió el tema de un cinefórum y, de la mano, el rescatar la idea original. Mantener el sitio de encuentro (en la sede de Noches del Baratillo) aunque se llame La i Visual o Cinefórum La i o... (nuestros cerebritos seguían buscando un título), pero hay muchos handicaps a la hora de proyectar el séptimo arte. De momento corresponde hacer un Stand by.

Por esto, cuando me acercó Carlos Montes, en Linkedin, al canal de youtube El cine que llevamos dentro, me zambullí de cabeza en sus reflexiones. Tienen un formato muy cercano, directo y ameno, sin caer en tópicos. Os compartimos lo que fue el primero de muchas charlas que recomendamos.




Texto y audiovisual "La muerte": Saray Pavón
Audiovisual sobre Rodrigo García: El cine que llevamos dentro

martes, 13 de marzo de 2018

Viva Belgrado

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Poesía. Es lo que encuentro en las canciones de esta banda cordobesa. Es poesía a la que le va creciendo vegetación alrededor. A veces brotan flores, otras lo que medran son enredaderas o espinos afilados como cuchillas. Su sonido me llega en imágenes de esa manera. Hay pasajes que me hacen pensar que estoy jugando al Life is Strange al son de Daughter. Luego se enzarzan en ese compendio de furia sucia y letras bellas que los hacen tan interesantes. Acaban de terminar la primera parte de la gira correspondiente a su último trabajo, Ulises, que les ha llevado por casi todo el territorio nacional y más allá de nuestras fronteras. Países tan dispares como Rusia o Japón han visto pasar su ráfaga de versos en llamas. Para la segunda ronda de conciertos les esperan en otros destinos como Alemania y en el festival veraniego Tsunami Xixón, por ahora. Llevan ya mucha carretera a sus espaldas y parece ser que la idea es continuar haciendo kilómetros. Ahora te toca aprovechar el cambio de aceite y la revisión para comprar sus discos y buscar la fecha en la que toquen cerca de tu ciudad. Puedes hacer un seguimiento de las próximas descargas en vivo aquí.

Para saber a qué te enfrentas nos han chivado un par de videos oficiales (Annapurnas y La cima) y un concierto grabado en Al Sur Conciertos (Sala Circular) para Canal Sur.
Su instagram: @viva.belgrado y para más info, su Facebook y Bandcamp.



Texto de A. Moreno
Imagen y audiovisuales de Viva Belgrado



domingo, 11 de marzo de 2018

#cuentosultravioletas

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Al salir de la tienda de discos de segunda mano del centro noté como algo me tiraba del bolsillo izquierdo. Cuando me fijé para ver si me había quedado enganchado a algo, descubrí a un personaje, secundario y poco definido seguro, pensé en un primer momento, de alguna canción pop. Allí estaba, acurrucado y asustado, en el forro interno de mi bolsillo izquierdo. Metí la mano en la cazadora de cuero intentando disimular el bultito, y miré alrededor avergonzado, no fuese que alguien pensase que me dedico a robar personajes de canciones poco conocidas en tiendas de discos de segunda mano. 

Me fui directamente a casa, tarareando algún tema de los Ramones, que siempre tienen la duración perfecta, y mirando la parte alta de los edificios, haciendo como que paseaba sin rumbo fijo para despistar. Eso sí, lo más rápido posible para que nadie me parase para pedirme fuego, o hacerme una encuesta de esas en las que acaban pidiéndome el número de cuenta bancaria y consiguen que me sienta mal por no darlo.

Al llegar a casa, saqué al personaje del bolsillo y lo coloqué sobre la encimera de la cocina. Se metió las manos en los bolsillos de la chaqueta y comenzó a mirarse la punta de sus zapatos. No lo reconocí de ningún hit actual. Parecía uno de esos personajes imposibles de Bowie, como el Mayor Tom o Starman, aunque por su traje raído y oscuro, quizás uno de los personajes raros y oprimidos de alguna cara B de The Cure

Mi intención era devolverlo a la tienda de discos para evitar que las cámaras hubiesen registrado este tráfico de personajes involuntario. Aún recuerdo cuando secuestré “Speak & Spell” de los DM en mis años de colegio, y la que me cayó cuando se enteraron mis padres. Una odisea aquello en fin.

El caso es que el personaje reconoció no ser el protagonista de ninguna canción conocida, sino simplemente el tipo abandonado por una chica de un grupo ya olvidado de finales de los 70, y no quería volver a su canción ni de coña. Le entendí, pues muchas veces me sentí como él en esas tristes baladas sin nombre que uno pone para compadecerse de si mismo tras alguna ruptura sentimental. Aún recuerdo aquellos traumas. 

Debió saltar de un triste vinilo de 7” a mi bolsillo, mientras pasaba de la sección liquidación de discos glam a la de new wave en la tienda de discos de segunda mano del centro.

Tras una charla más que interesante con el personaje fugitivo sobre el panorama musical actual decidí no devolverlo a su antigua prisión en los surcos del viejo vinilo, e incluirlo en algún accidente creativo y raro que realmente no acabe en nada y quede simplemente en una maqueta, pero eso sí, con una letra con final feliz. Él estuvo encantado.

A la tienda de discos de segunda mano del centro no volví jamás, no sé si por miedo al posible ridículo, o a convertirme en el salvador de otros personajes poco definidos que quisiesen escapar de sus canciones poco conocidas. Bastante tengo con encontrar una historia con final feliz para mí.



Texto de A. Ramírez
Imagen de Pixabay




viernes, 9 de marzo de 2018

Colección de libros

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Información
El proyecto consiste en el diseño, ilustración, maquetación y encuadernación de una colección de tres libros: Planilandia, El Mago de Oz y Alicia a través del espejo, los cuales tienen un nexo en común: el viaje a otro mundo, contado a través de la deconstrucción de la realidad que sufren los personajes.

Colección realizada de forma artesanal, con materiales reciclados y sostenibles (cartón kraft, cosido japonés, packaging reutilizable).

Sobre el libro
Se ha trabajado el concepto de la deconstrucción; el cual se ramifica en tres ideas fundamentales:
1 — Deconstructivismo arquitectónico: Dislocación, impredecibilidad, caos controlado.
2 — Ensayo sobre la ceguera, José Saramago: Deconstrucción mental que llevamos a cabo para entender ciertas cosas.
3 — Oulipo. El lenguaje como objeto: El lenguaje puede y debe ser tratado como un objeto en sí.

Furoshiki
Tela cuadrangular tradicional de Japón, que es utilizada para envolver y transportar todo tipo de objetos. El funcionamiento de la tela consiste en una serie de pliegues que te permiten el acceso al contenido; dicha acción está presente tanto en las cubiertas como en el interior de los libros, en un intento de interactuar con el lector.

Cubiertas
Se propone una composición tipográfica que dificulta su lectura, con el objetivo de comunicar el concepto de deconstrucción que es leiv motiv de toda la colección. Contiene un despliegue a modo de cubierta secundaria que muestra ilustraciones que te introducen en el contenido del libro.

Interior
Señalamos determinadas frases en azul que se convierten, desplegando la página, en piezas de poesía visual, mostrando de este modo otra realidad. Las ilustraciones que contiene el libro han sido realizadas deconstruyendo una obra de Henri Matisse (Venus, 1952. The Cut-Outs).









Diseño, ilustración, maquetación y encuadernación: Beatriz Pavón González

miércoles, 7 de marzo de 2018

Pinceladas de Harmonía

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La cuarta edición de Pinceladas de Harmonía, de José Luis Fernández Juan, llegó a mis manos a finales de diciembre (2017) pero una sucesión de imprevistos me ha mantenido al margen de los libros y demás quehaceres. A trompicones, en esperas y procesos de renderizados, he conseguido adentrarme unos ratos en manos de la imaginación.

Síntesis y complejidad nos encontraremos en este camino de baldosas paradógicas. En un mundo insólito donde no hace falta que se conozcan las reglas, saltaremos por capítulos breves y entretenidos (ya que me bebí rápido las 164 páginas). Aunque sea para todos los públicos creo que con el juvenil puede alcanzar su momento cumbre (por los temas y el cómo están desarollados) de exploración y transformación. 

José Luis Fernández Juan nace en Valencia. Su innata curiosidad artística le ha llevado al teatro, el cine y publicidad. En 2014 publicó la primera edición (actualmente va por la cuarta) de la novela Pinceladas de Harmonía. En abril de 2017 publica su segunda obra: El diccionario de JLFJ; ambos libros con suficiente juego idiomático como para poder estudiarse y ser analizados en la asignatura de “Lengua y Literatura Castellana” de cualquier colegio y Universidad de habla hispana. Licenciado en Filología Hispánica y en Filología Valenciana por la Universidad Literaria de Valencia. Desde 1996 trabaja como profesor de ESO y Bachillerato en el Colegio de Nuestra Señora del Pilar en Valencia.

Reseña de Saray Pavón
Fotografía de José Luis Fernández Juan



lunes, 5 de marzo de 2018

El asfalto ha visto demasiado

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Al mirar atrás se dio cuenta de que ya no había nadie. Sólo habían pasado unos segundos desde que salió del coche, dispuesto a correr aventuras. Pero ya no había ni un alma, solo el sonido ronco de un motor que se alejaba. Se quedó allí, de pié, con la mirada perdida y pensamientos que revoloteaban en todas direcciones. Quiso enfadarse, quiso gritar enfurecido y maldecir a aquellas personas que le abandonaban en el momento más dulce de su vida. No pudo. Solo tenía capacidad para dos sentimientos: el júbilo desmedido y la tristeza más apabullante. Los ojos llorosos no daban crédito, pero la resignación ya había comenzado a anidar en su interior. Debía continuar, o volver a empezar, quizá. No entendía lo que era el verano, y no sabía lo que eran las vacaciones. Y jamás iba a comprender para qué lo arrancaron entonces de los brazos de su madre. Pero era un cachorro, y aquellos recuerdos se difuminaron casi en el instante en que llegó a la casa. Para él su verdadera familia era la cría humana y sus padres. Así que caminó, caminó sin descanso junto a la dura y sofocante carretera. Se expuso al peligro, la muerte y el dolor. Se propuso usar todas sus fuerzas con la esperanza de que, algún día, se reencontraría con aquellos por quienes no merecía mover ni un dedo. 
 Texto de A. Moreno
Imagen de Pixabay
Viñeta de Paco Catalán

sábado, 3 de marzo de 2018

Kilómetros a la espalda

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Ya os hablé fugazmente de SilviOrión (aquí y allí también). Hoy... un poco más largo y tendido me adentro en lo primero que supe de ella: el audiovisual que da título a esta entrada. Lo gracioso de cómo te acercas a algunos artistas, es cuando alguien te lo recomienda o comenta en plan "haces algo semejante a tal" (que en este caso en mi cabeza se escribió un "ya quisiera yo...").

Kilómetros a la espalda puede que fuese uno de sus trabajos de clase porque salió en 2008 y ella se licenció en Comunicación Audiovisual en el 2009. Su currículo formal menciona que después hizo un Máster en Guión, Dirección y Producción de Cine, se especializó en Dirección Artística (escenografía, arquitectura efímera, decorados…), pero también ha hecho cortometrajes, videocreación, etc. Ha participado antologías, revistas, fanzines, perfomances y colectivos. Cuenta con su propio taller de pintura El Espacio y tienda online, pero se deja caer por exposiciones temporales en bares, festivales de música, galerías y centros culturales. Ha escrito muchos libros-happening y Veinteañeros (ed. Amargord, 2015) es su primer poemario publicado (que ya va por la segunda edición). También podéis leerla en su blog y/o estar al tanto de lo que hace.



Así que hoy tocaba compartir ése poema. El original. Después ha aparecido en algunas lecturas pero en todas hay un latido distinto. Aunque la experiencia y la distancia te hagan evolucionar tu dicción, los tempos y otras parafernalias de puesta en escena... me quedo con el pellizco de la pasión.


Kilómetros a la espalda:
Antes de poner en duda una sola de mis palabras
dime cuándo te he mentido,
porke puedo equivocarme pero no te engañaría
puedo girar bastante más deprisa de lo ke luego tardo en equilibrarme
puedo maltratarlo todo aunke lo kiera
y hay cuando no tengo nada y puedo con todo
y hay cuando no puedo con nada y, además, no lo kiero

puedo escribir páginas y páginas de mentiras en primera persona
ke nada tengan ke ver con mi ánima
ni con el ánimo de mi karma, ni con nada de nada
cada kilómetro a la espalda le resquebraja a cada uno de una manera distinta el espejo
y yo sólo voy dejando akí y allá pruebas inexactas de pensiero
y hay veces ke ni eso
te juro mi vida ke hay veces ke ni eso

golpear y resbalar indistintamente piel a pared
moratones vitalicios sin memoria
cada herida es un misterio en la resaca, y ké kieres ke te diga
tampoco procuro entenderlo
sentimientos

entre abrazos te dices “ui ké va, o bueno, puede ke sí”
y al día siguiente a la distancia le soplas
“me salen chichones de pensarte, amor
cómo dueles, y eso ke pienso ke no te kiero
y eso ke esta vez sí ke miraba por donde iba pisando”

porke el –se mira pero no se toca-
equivale al –se siente pero no se entiende- en cuanto a tentación
y a los sentimientos se la traemos bastante floja
te lo digo por experiencia
de cuando yo nah más ke he sido eso,
sentimiento

desarraigarse
mandarlo todo, maldita sea, por una vez, al infierno
ser uno mismo a riesgo de caer en picado y para siempre en el intento,
porke la vida sin peligro es como el mundo sin John Lennon
gris manicomio
casi humo

akí me tienes
haciendo un cameo en tu vida
soy sólo el delirio en ayunas de nuestras intenciones reflejadas en miradas así modernitas dentro de gafas de sol, soy sólo eso
soy sólo reacción, estoy akí de rebote, de mayor kiero ser instinto
akí me tienes
con mi idilio de garrafón convertido en gas lacrimógeno
estos son mis credenciales
te tomo prestada la mitad de tu pasado para derrochar innecesariamente cariño
porke es como yo, inútil pero bella.

Idílicamente tú, idílicamente yo
dime si el delirio no es una inmortalidad más a la ke aferrarse
con todos los crucis ke kieras si piensas pagar con intereses tus deudas
tus deudas tuyas,
en el fondo mentimos como cosacos
diciendo ke en vez de evitar hundirnos, nos place la deriva
y ke va en serio eso de ke estamos loca y alegremente confundidos
y tememos pokito más ke la inseguridad
pero en fin, cada uno con su pedo

antes, mucho antes de jugar a kerernos
me acuerdo de situaciones lumínicas escandalosamente aburridas

antes de ponernos a hablar como si leyésemos todos los días los periódicos, he de leer en tus cicatrices ke ha habido cuando no sabías en ké día vivías
ni ké mundo era éste
de amenazas legales especializadas en alas
y tú como si nada

dime cómo de absurdo es preferir el amor a primera vista
a torpes, torpes, intentos de soledad chamuscada
ahora ke nos las damos de genios
y de ágiles
y de ke vamos serenos
con eso de ke nunca seremos las cenizas de no vernos
si bailamos, a las tres de la tarde como si fuesen de la mañana,
la conclusión
la epifanía
de ke si no estoy, del verbo estar con mayúsculas, te quemas

he aprendido a trompicones un montón de tonterías
y a pescozones a besarte llorando ke no estoy de sobredosis,
he jugado a destroquelar tus opiniones invirtiendo su cromancia
y a electrocutarte el peinado y a limarte arañazos,
he jugado a jugar contigo y me has ganado
y ha habido veces en las ke no estaba jugando
pero jugaba a ke no te dieses cuenta

he subido a lo más alto sólo porke luego la ostia iba a ser mayor
he dejado a gente estupenda por el camino
y me empacha de indiferencia su recuerdo,
me he mojado cuando hizo falta mojarse
y ya ni eso
he renegado del mundo hasta tal punto ke me cuesta volver
aunke sea para unirme a luchar

ser o no buena gente, así, tan buenagentemente dicho
puede, en fin, ké sé yo, pero puede
ke sea saber ke te kieren
y sentir
ke te lo mereces.


Texto: Saray Pavón
Poema, imagen y audiovisual: SilviOrión.

jueves, 1 de marzo de 2018

Brillos desde las sombras de Hollywood

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No sé qué tendrá el bueno de Chuck (Palahniuk), pero lo ha vuelto a hacer. Bueno, en realidad sí que sé qué es lo que tiene: un apabullante y desbordante talento. Pero sobre todo un estilo tan propio que por mí podría pasar a la Historia desde ya sin ni siquiera tener que enviarlo al hoyo tan pronto (nació el 21 de febrero de 1962 y todavía le queda, espero, mucho que ofrecer). En su día sorprendió a todo el mundo con su primera novela publicada: El club de lucha (1997). Y sorprendió incluso a quienes ven como una amenaza todo que perciben como diferente. Para bien nuestro o para mal de los que no supieron o no quisieron entenderlo, no dejó indiferente a nadie.

La obra que nos ocupa, Al desnudo (Editorial DeBolsillo, Barcelona, 2013) sigue esa estela de inconformismo y rebeldía contra lo establecido, pero de una forma mucho más sutil. La trama se podría resumir en “léete cualquier biografía de cualquier actriz de los años dorados de Hollywood”. Y no es que sea aburrida, a pesar de que con esta premisa pueda parecer que me ha parecido un refrito de vidas decadentes basadas en hechos ficticios. Nada más lejos.

Tratando de sintetizar en pocas palabras una sinopsis útil, se podría decir que trata sobre lo siguiente: Hazie Coogan es una especie de sirviente-angel de la guarda que se debe a los caprichos de Katherine Kenton, una actriz venida a menos y con muchas relaciones fallidas a sus espaldas. Precisamente es el último en entrar en su cama quien preocupa a la suspicaz Hazie, quien convierte las sospechas en temor al descubrir un manuscrito de éste en el que se relata la muerte accidental de su protegida.

Tras conocer el grueso de la historia, quizá más de uno vuelva a dejar el libro de nuevo en la estantería. Pero lo extraordinario no es tanto el argumento sino la forma, como es habitual en él. La novela se presenta como un guion de cine por el que parece moverse con soltura. La verdadera protagonista y narradora, Hazie, nos va dirigiendo entre escenas, planos y fundidos a través de una trama que resultaría sencilla de no ser por la infinita riqueza de detalles y los innumerables guiños a los clásicos en blanco y negro. Incluso en un momento dado, se va intercalando la acción principal con las lecturas del mencionado manuscrito en el que el amante cuenta a su manera la vida con Katherine. Para ello, el autor emplea un lenguaje recargado y hortera, sobrado de adjetivos pomposos y desmesurados, sobre todo cuando se describe a sí mismo. De nuevo el autor vuelve a sorprender con esa capacidad de meterse en la piel de otro personaje y hacerlo creíble, pues según nos lo muestra, Webster Carlton Westward III, que así es como se llama el amante, es simplemente un aprovechado sin ingenio.

Con este lenguaje casi cien por cien cinematográfico consigue confeccionar un lienzo sobre el que proyecta su película y con el que construye una vida entera manejando los flasbacks y los distintos protagonistas con dinamismo y originalidad. Y cada escena contiene una exquisita descripción, a veces oscura, a veces divertida del entorno por el que se pasean los personajes. Si cierras los ojos puedes ver a una lánguida señorita Kathie entrecerrando los suyos y forzando una sensual y acogedora mirada ante sus invitados. Puede que mareen un poco sus continuas alusiones a personajes más o menos influyentes o importantes de la época, es cierto. Pero salvando ese detalle, es una lectura apasionante e intrigante.

Trataré de ser objetivo a la hora de calificarlo, pues soy seguidor y no sería justo. Pero sí que puedo decir que te atrapa. Y lo hace por muchos motivos. Porque sabe cómo hacerlo, porque mezcla estilos y maneja el metalibro como nadie, porque no tiene pelos en la lengua y porque sus obras son siempre una experiencia nueva y diferente.

Cita: “Cualquier entrevista, y de hecho cualquier campaña de promoción, equivale a eso que se llama «cita a ciegas» con un desconocido, durante la cual una flirtea y bate las pestañas y trata por todos los medios de que no se la follen

Texto de A. Moreno
Imagen extraída de www.casadellibro.com