martes, 30 de enero de 2018

Entrevista a Miguel Martín Rojas

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La BatCuevaCrítica es el punto de encuentro con Miguel Martín Rojas para, así, evitar las miradas curiosas ante la cámara y sobre todo los ruidos. Rodeados de animales asiduos: comenzamos. El viaje que haremos en esta ocasión pasará por protectoras de animales y otras anécdotas de cuadrúpedos. Esta videoentrevista la realicé para el Nº2 de La i Revista y fue transcrita por A. Moreno ¡Qué currazo!

Por si quieres conocer El buen Amigo. Y aquí os dejamos las fotos que hicimos de los perros de Migue (Tana es la que va a cerrar esta entrada) y de Bianca (que también está de acogida).
Texto, entrevista, fotos y vídeo de Saray Pavón.

domingo, 28 de enero de 2018

Adiós memoria, adiós

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Quise olvidarte.
Más que eso,
necesité olvidarte.
Lo intenté.
Lo conseguí.
Fue tan intenso el deseo
que me pasé.
En mi cerebro hubo una fuga de neuronas
y ahora tampoco recuerdo otras cosas.
Sólo recuerdo
lo que sufrí el día de mi Primera Comunión
con los zapatos pequeños.
Lo que sufrí,
los tres años de la guerra civil,
lo que sufrí
cuando aprendí a nadar.
Pero no recuerdo lo reciente…
¿Dónde he puesto mis gafas?
¡Qué mala cabeza tengo!
Tengo mal la cabeza,
(es preferible a tener mal el corazón).



Poesías de Gloria Fuertes
Ilustraciones de Noemí Villamuza



sábado, 27 de enero de 2018

Fallo concurso: Lo que te salga

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Y llegó el momento de anunciar ganadores de nuestro primer concurso "Lo que te salga" (redoble de tambores africanos), no sin antes agradecer la aceptación que ha tenido. Ha sido duro elegir entre lo que llegó a la redacción, pero aquí están, flamantes y rampantes.

<-Para leer:
Ganador: Cuando fui el novio de la niña de El Exorcista, Garven.
Mención de jurado: El suelo del matadero, Jose Antonio Gamero y Mi delito, Eugenio Barragán.
Finalistas: Regalito de Relles, Lola Romero y De las relaciones abiertas, Tania Parejo.

<-Para ver y/u oír:
Ganador:  Miniaturas, Eloy Falcón.


Y por si el olvido llama a vuestra puerta recordamos que....

¡Ganadores! Como sabéis recibiréis un ejemplar de La i Revista nº3, un lote de libros, un llavero de La i Crítica y un CD de Postal Rock; todo esto si resides en España. Si te aposentas más allá de nuestra zona de operaciones… te mandaremos el lote de libros (incluyendo la revista) en pdf (que los costos son carísimos).

Las menciones del jurado se incluirán en La i Revista nº3 y les mandaremos un ejemplar, de la misma, en pdf.

Los seleccionados aparecerán en nuestra web (que no está nada mal, ya van más de 10.000 visitas al mes, se dice pronto pero es todo un logro para una asociación cultural :D ). 

Y esto no es todo... volveremos con el segundo concurso "Lo que te salga" el 7 de octubre del 2018 ¡Apuntadlo en la agenda!


La Redacción
Fotos de Saray Pavón

viernes, 26 de enero de 2018

Pésame Street I

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Mucho ha llovido desde aquel boom de los cortos de animación con Flash. A principio de los dosmiles marcó a toda una generación abordando muchos temas, parodiando, satirizando y sobre todo haciéndonos reír con sus coloridas paridas. Si hubo un estandarte de aquel movimiento, esa fue la serie Cálico Électrónico, cuya longevidad abarcó más de una década (2004-2015). Ahora su creador ha vuelto con otra webserie a caballo entre la propaganda (en el buen sentido) animalista y el sketch humorístico. Aunque también se adentra en otros temas como la industria azucarera. Para esta primera entrada he elegido Las 7 vidas de un gato. No fue el primer episodio pero fue el primero que vi. Seguro que no es la primera vez que alguien lo dice, pero consiguió hacerme reír y llorar con la misma facilidad en muy pocos minutos. Ahí tenéis a Patukos:


miércoles, 24 de enero de 2018

Un poco de música VII

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Básico – Se refleja el Rock&Roll

Si suenan siempre así en directo quiero mi entrada ya. Este es su primer trabajo en vivo. Un digipack con el CD y DVD de la actuación registrada en la Sala Lemon de Madrid, en enero de 2017. El video, además, contiene unos minutos en los que la banda nos habla brevemente de su historia e impresiones.

Repasan su trayectoria con temas muy accesibles y directos, puro rock. También hay tiempo para un par de versiones cuanto menos curiosas: Cielito Lindo al ritmo de rock&roll y Jalisco, en cuyo estribillo les sale la vena ska. En mitad de este último encajan un pasaje del Johnny B. Goode del desaparecido Chuck Berry.

La formación de Básico:
Arturo: Voz principal
Carlos (Charly): Bajo
Juan: Guitarra
Javi: Guitarra
Josete: Batería
Tito: 2ª Voz.
https://www.facebook.com/BasicoRock/


The Buyakers – El bar de los muertos

Tras admirar el cuidado diseño de cubierta y libreto (currazo de Chema Gallardo) ponemos a dar vueltas el segundo CD de esta banda de Puertollano. Muchas referencias, instrumentos y estilos en torno a un rock ameno y bastante divertido en general. Tiran del swing y de otras músicas de época para ambientar ese Bar de los muertos que imagino repleto de no-vivos canallas que fuman y beben ron bajo una espesa nube de humo. También se ponen algo serios y melancólicos en temas como Para qué canto un blues. Producido por Lichis, quien además pone su voz en Cuatro vientos (corte que abre el disco) y grabado en los estudios Felicidad Producciones.

Los integrantes son:
Sergio González (Suko): Voz, guitarra, Ukelele y Banjo
Victor Mohedano (Vic): Guitarras por doquier, Ukelele
Jonathan Blanco (Johnny): Trompeta y coros
Grego Merchante: Batería
Fernando Ortega: Bajo y coros
Carlos Mazoteras: Laúd, Panderetas y coros
Fernando Fernández: Trombón
Pablo Cobos: Teclados, pianos y coros
https://www.facebook.com/thebuyakers/


Golpe Radikal – Sombras

Segundo larga duración de una joven banda procedente de Pobra do Caramiñal (A Coruña). Combinando dos voces agresivas y abrasivas (una más grave y gutural y otra más aguda) van repartiendo leña a quien se ponga por delante con un metal contundente en la línea de los Koma más serios o Soziedad Alkohólika. Mantienen vivo el estilo con trallazos, como el que abre y da nombre al disco o Nunca rendirse. La morriña en forma de canción nos llega con Cinzas, cantada en galego.
Grabado por Chichi en los Estudios Mafia. El cuidado diseño corre a cargo de Amalia Gorgoso y Breo Alamancos del estudio LIG.

La banda:
Suby: Voz aguda
Ritxi Corsario: Voz grave
Richi Rasta: Bajo
Jorge: Guitarra rítmica
Lemark: Batería
https://www.facebook.com/golperadikalgr/

 
DeFacto – Fugaz

Estamos ante su debut discográfico. Llegan desde Cataluña ofreciendo un rock urbano con algunos destellos de metal aquí y allá. Buenas melodías y letras cotidianas de tintes personales. Los riffs suenan contundentes y el trabajo de las dos guitarras tanto en los momentos cañeros como en los más intimistas es impecable, armonizando y complementándose. Acaban de arrancar como quien dice pero con este trabajo bajo el brazo no es mala forma.
Grabado, editado y masterizado por Txosse Ruiz en Wheel Sound Studio de Cerdanyola del Vallès (Barcelona). El diseño es obra de José L. Serrano Silva.

De Facto son:
Isra: Voz
Javi: Bajo
Carlos: Guitarra y coros
Dani: Guitarra
Anwar: Batería y coros
https://www.facebook.com/losdefacto/
Foto y texto de A. Moreno



lunes, 22 de enero de 2018

Los colmillos del jefe

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Todo el mundo organizado en guerrilla
contra algún villano a la medida,
y dentro de cada guerrilla los perros se muerden los flancos
por lograr ponerse a la cabeza del trineo,
y son recolocados en su sitio con un castigo en la frente
o directamente expulsados al vacío,
hasta que fundan una nueva secta a la medida
contra el grupo que no les permitió ascender.
Ascienden más rápido, en cambio, los perros sin colmillos
que no suponen amenaza para el jefe,
los que usan como suyos los colmillos de su jefe,
los que insultan con insultos inventados por su jefe,
los que dicen sí a todo lo que el jefe encarna y
dicen no a todo
lo que al jefe
le amenaza.
Esos suben,
como espuma,
y reciben regalitos mimbre
y celofán de navidad en pleno agosto,
y hasta diplomas que confirman
su Humanidad ya incuestionable.
Esos soldados,
reconcentrados en notar dónde conviene cobijarse,
son el futuro de la especie.
Son paradigma de la especie.
No son ni hormigas. Son más pequeños que termitas. Pero saludan
a quien hay que saludar,
y mandan fotos a quienes tienen que mandar,
y son atroces cuando parten
a quien toca destrozar.

No les envidio.
Es que les odio.

Ellos sí tienen
privilegio para ser
y revolcarse en el jardín de las delicias,
mientras que la verdad y la coherencia se mueren de asco
rebuscando en papeleras.
Mi ego les odia.
Mi narcisismo de defensa, de samurai sin dueño ni más musa
que un dibujo de Dulcinea con líneas rotas de salirme al colorear.
Mi ego les odia,

pero este llanto no es por mí.

Esto es
por el derecho a pensar por uno mismo,
a cuestionar la autoridad,
a ponerse vulnerable,
al abrazo del conflicto que hace más fuerte, al sí a la vida,
al sí a recordar que hay mucho más que un puto estátus,
que un puto marcador de la Eurocopa.



Poema de Chema Villalba
Imagen de Pixabay


sábado, 20 de enero de 2018

Hecatombe presenta: Wasteland

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Imagina que en lugar de pisar uvas te da por dejar que el trigo fermente hasta que tu cerveza tenga un 10% de alcohol. Pues eso mismo fue lo que la modesta compañía cervecera Hecatombre Brewing Co. presentó anoche en La Jerónima. El local con el lema "Books and beers" acogió la puesta de largo de la última creación de estos locos barones de la birra: la Wasteland, una wheat wine (variante de las barley wine inglesas) con muchos matices y perfecta para esta época de frío. Como viene siendo habitual, pudimos comprobar de primera mano (o sentidos) el cariño y la pasión por lo que hacen.

La cerveza, de un ambar oscuro muy atractivo y una espuma persistente, tiene notas olfativas de frutos secos; en boca, fruta madura y caramelo. Los diez grados se notan, pero de una forma cálida y agradable con un final amargo de lúpulo. Para ramatar, vuelven a deleitarnos (también) la vista con una espectacular etiqueta.
Los responsables dieron una breve pero intensa prueba de sus conocimientos en la materia y explicaron todo esto y mucho más con humor, algo de lo que van sobrados. El resultado, a pesar de la gradación, llenazo absoluto y esperamos que barril seco.

Un placer volver a pasar un rato con estos maestros cerveceros que van con la humildad y el buen rollo por bandera. Estaremos atentos a sus próximos movimientos porque por ahora, ninguna de sus creaciones ha decepcionado.

De alguna de estas cosas y otras muchas más pudimos charlar con ellos en esta entrevista que le hicimos el pasado mes de octubre. ¡DENTRO VÍDEO!


 Texto de A. Moreno
Fotos de Saray Pavón

jueves, 18 de enero de 2018

Espadas en el Viento

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    Johnny mantiene fija la mirada en el suelo del camión, esquivando las de sus compañeros. No quiere que noten lo nervioso que está. Le avergonzaría. Sabe que algunos de ellos le envidian por haber sido el alumno predilecto del Sargento Farrell, y lo usarían para poner en duda su valía como jefe de escuadrón.

    Para evadirse piensa en Amy, en lo mucho que la echa de menos. Sólo quiere volver a casa con ella, intacto y completo, y criar juntos al hijo que pronto tendrán. Si vuelve mutilado, enfermo o desfigurado, si se convirtiera en una carga para ella, no sería capaz de soportarlo. Es mejor no volver.

La Asgard que recorría Thrud no era más que un cascarón vacío. No quedaba casi ninguno de los habitantes de sus palacios. Se estaban extinguiendo. Los hombres habían dejado de creer en ellos en beneficio del Dios de los hebreos, al que ahora también estaban abandonando. Sólo unos pocos, los más importantes, se mantenían a salvo del olvido gracias al arte y a la ficción. Uno de ellos era Thor, el padre de Thrud. Había perdido a todas sus compañeras y hermanas, pero de él era imposible librarse. Y le gustara o no, tenía que verle.


    Una repentina explosión hace que el vehículo se detenga. Johnny coge su fusil y pone en práctica su entrenamiento. Una de sus cualidades que el Sargento Farrell más valoraba era su capacidad de concentración; ahora es el momento de demostrar a sus compañeros que el instructor no se equivocaba con él.

    Conforme todos van bajando del camión, empiezan a disparar. El enemigo está muy cerca. Johnny no se deja atemorizar. Ya no. Centra sus cinco sentidos en sobrevivir y en salvar a tantos compañeros como pueda.


Thrud llegó a Bilskirnir, el palacio de su querido y odiado padre. Poco a poco, el lugar se estaba resquebrajando. Pero allí seguía él, sentado en su trono, melancólico. Ella se acercó y le saludó con una reverencia.

- Puedo imaginar por qué has venido - dijo Thor -. Sólo acudes a mí cuando crees haber encontrando de entre los humanos a alguno que merezca la pena.


- Tú me enseñaste lo importante que es contar con tu consentimiento.


- ¿Aún me reprochas lo de Alvíss? No iba a consentir que mi hija se casara con un vulgar enano. Además, la culpa fue tan suya como mía. Deberías darme las gracias, al menos de esa forma tienes una estatua para recordarle. Si no, habría desaparecido hace tiempo por culpa de esos humanos a los que tienes en tal alta estima.


- Hay uno - replicó Thrud -. Al menos queda un guerrero valiente y honorable.



    Tras darse cuenta de que ha disparado la última bala de su último cargador, Johnny se prohíbe a sí mismo darse por vencido y coloca la bayoneta en el cañón de su fusil. Permanece oculto, esperando la ocasión de atacar.

    Mira a su alrededor. Ve que varios de sus compañeros hacen lo mismo. Uno de ellos le mira y asiente. Estamos contigo, Bonham. Vencer o morir. Y así es. Deben seguir luchando con fiereza hasta que lleguen los refuerzos. No tienen alternativa.


- ¡Ya no queda honor entre los hombres! - respondió Thor - ¿Qué fue de la gloria en el combate? ¿De las espadas en el viento? Lo único que hacen ya es aniquilarse a sí mismos usando fuego, hambre y enfermedades. ¿Y dices que has encontrado honor en un escenario semejante?

- Soy una valquiria, no puedes pedirme que deje de buscar. Y sí, he encontrado a alguien que merece estar en Valhalla. Tal vez recibiendo en su palacio a un nuevo valiente, Odín perdure algún tiempo más.


Las osadas palabras de su hija enfurecieron a Thor, pero pronto se apaciguó al caer de nuevo en la melancolía.


- Está demasiado débil - lloró el dios del trueno -. Ya no es ni la sombra de la sombra de lo que era. Te ruego que no juegues tan a la ligera con la esperanza.


    El fuego se detiene. Los enemigos creen que han vencido. Empiezan a avanzar hacia Johnny y sus hombres, los cuales permanecen agazapados, esperando a tenerlos cerca para atacarlos con sus bayonetas. Cuando llega el momento, Johnny es el primero en salir de su escondite. Consigue apuñalar a dos de ellos, pero un tercero le dispara de frente con un lanzagranadas, provocándole un dolor más allá de lo comprensible. La oscuridad envuelve a Johnny. Todo se acaba. Sólo lamenta no poder conocer a su hijo.


 
Thrud y Thor contemplaron la batalla. El dios del trueno tuvo que reconocer que aquel guerrero había caído como un valiente de antaño, y autorizó a su hija a bajar a Midgard para recoger su alma. Así lo hizo ella, deseando ofrecer su consuelo a Johnny y llevarlo ante su abuelo, como solía hacer cuando los Æsir eran fuertes y poderosos.

Pero la ilusión de Thrud se desvaneció ante un panorama tan decepcionante como horrible.



    Johnny ya no siente nada. Su sistema nervioso está muerto, pero no el resto de su cuerpo. No es más que una maraña de tubos y cables. Le mantienen conectado a una máquina que le obliga a seguir con vida para que sus seres queridos prologuen su sufrimiento, albergando la esperanza de que algún día vuelva a ser el que era. Un día que nunca llegará. Y mientras tanto, su alma permanece prisionera.


Thrud se compadeció de Johnny. Desde lo más profundo podía oír sus desgarradoras súplicas. Dejadme descansar, por favor. Dejadme descansar. Pero ella no podía intervenir en Midgard, sólo observar.

Encontró en el lugar un símbolo que reconocía y que, con el tiempo, había llegado a temer: la cruz cristiana. Una cruz del color de la sangre, sobre un fondo blanco.


Apenada, Thrud regresó a Asgard con su padre, sin saber cómo explicarle lo que había ocurrido. Para su sorpresa, él no le reprochó nada. Sabía que cuando Odín desapareciera, los demás también lo harían. A pesar de las falsas esperanzas que le había traído su hija, lo único que deseaba era poder pasar en paz con ella el poco tiempo que les quedaba.



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Román Pinazo lleva escribiendo relatos cortos desde 2001 y novelas desde 2013. Suele centrarse en el género fantástico, ya que le supone una forma de evasión para el mundo real, que considera gris y aburrido. Hasta ahora ha publicado tres obras: La Otra Vida de Motherfuckerbaby, una historia de humor, fantasía y viajes en el tiempo, Crónicas de Villesainte, a medio camino entre la espada y brujería y la novela negra, y la delirante El Baile de los Sátiros, que muestra a Sevilla bajo el terror de los zombis en plena Feria de Abril. Además coordina la antología literaria Codex Alimentarius, donde cada escritor puede expandir el universo narrativo en el que se desarrolla aportando entre uno y tres relatos cortos.


Texto de Román Pinazo
Imagen de "La Valkiria", de Emile-Antoine Bayard



martes, 16 de enero de 2018

Libros abandonados Vs. adoptados

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Abandonado: Son muchos más los libros que no he entendido y los que no entendería que los que he abandonado. También yo fallé y fallo con El señor de los anillos (y con Harry Potter). Rayuela fue un penar, aunque disfruté con los personajes y los experimentos no tuve ni la mínima intención de leerlo saltando. Tras la invasión del pijama de franjas azules y blancas, desde el día en que lo terminé lo abandonaría. En general, los libros gordos y densos me dan demasiado respeto como para atreverme a intentar adoptarlos y los cómics de superhéroes no me enganchan.

Adoptado: El árbol rojo, de Shaun Tan. Una joyita cuyas páginas no se pasan, se incorporan. Me gusta pensar en el libro, en el momento en que apareció, en el pez que lo acompañaba y en lo frondoso que puede ser un árbol rojo. En la estantería que no abandonaría, estaría acompañado por libros como Calles de arena, El Quijote y Cien años de soledad, para que apoyados no se caiga ninguno. Dentro de cinco minutos vendrá a mi mente alguno más e intentará empujarlos. No, ya están empezando a empujar. ¡A ver! ¡Orden! ¡De uno en uno!

Texto de Mario Tornillo

domingo, 14 de enero de 2018

viernes, 12 de enero de 2018

Hecatombe

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Así de amena y entretenida quedó la videoentrevista que le hicimos a Hecatombe Brewing Co. el pasado 28-10-2017. Fue apasionante adentrarse en la creación de las cervezas artesanas, degustar y aprender sobre cada tipo.

Un placer que saciasen nuestro bombardeo/interrogatorio con tan buen rollo :) Os dejamos con la fotogalería y... ¡dale a play!


Entrevista de A. Moreno
Texto, audiovisual y fotografías de Saray Pavón



miércoles, 10 de enero de 2018

Poesía visual

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Ya estáis acostumbrados a la obra de Beatriz Pavón. Es diseñadora gráfica, artista visual y escritora ocasional; desnuda y abriga tipografías, cartelería, packaging y un largo ectcétera. Ahora quiero compartir con vosotros su acertado juego de caligrafía, minimalismo y selección de algunos versos conocidos (Mario Benedetti, Pablo Neruda, Oliverio Girondo, Alejandra Pizarnik,...) para hace poesía visual. 



Texto: Saray Pavón
Poesía visual: Beatriz Pavón 

lunes, 8 de enero de 2018

Insincero

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Te odio es lo que te digo que siento...
... la verdad, es que te echo de menos.

Contigo podía ser yo mismo...
me sentía un poeta entre tus labios,
un mendigo entre tus piernas,
un niño entre tus brazos...

Contigo nunca me ha faltado nada...
tocar tu cuerpo era mi mayor placer,
mirarte ha sido mi adicción,
soñar juntos la mejor manera de pasar mi tiempo...

Pero sin duda, lo que más me enamora contigo
es cada segundo... que me siento completo.

Hoy, que nos hemos enfadado, tengo ira hacía ti...
... pero la verdad, es que te echo de menos...


Poema de Jesús Paluzo
Imagen de Pixabay

sábado, 6 de enero de 2018

Despertar

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Hace tiempo (2014) llegaba a Difusionados "Esencias" y "Alma entre almas", dos poemarios inéditos de Francisco Muñoz Soler. Tras encontrar el concepto y formato más adecuado (un libro doble, no el típico portada y contraportada sino: portada, giro y otra portada), trabajarlo (maquetación de Álex Ruíz, ilustraciones de Saray Pavón,...) y presentarlo en Noches del Baratillo (Sevilla) le perdimos la pista (se desplazó a Granada) hasta que un email proponía un videopoema. Fue así como surgió éste "Despertar".


Despertar:

Mi permanente
despertar intempestivo
me recuerda
que soy frágil

que mi destrucción
es inevitable.


Texto de la entrada: Saray Pavón
Vídeo y voz: Saray Pavón (VampiressaHIM).
Actor: A. Moreno
Música: Fragmento de Rutes - Estranyes (El Viatge D'en Kèdar).
Poema: Francisco Muñoz Soler (Del libro doble Esencias y Alma entre almas).


jueves, 4 de enero de 2018

Maestranza

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Una de los grandes momentos en los que me puedo desplegar a mis anchas es en el comedor del trabajo. Preparo mi mate y mi sánguche1 y me dedico a observar a la gente que ingresa y sale de los vestuarios. Soy uno de los primeros en subir y eso provoca que Laura, la cocinera, me diga que soy su "reloj" que anuncia cuando comienza a subir el personal. Ya me he comido varios reproches cuando me tomo franco2 y ella no, haciendo que se achanche y cuando suben los demás ella no tenga preparado nada y tenga que andar corriendo. En el comedor estaban un par de cajeras y personal de seguridad. No dejé de observar que había migas en mi mesa y no podía sacarme de la cabeza quién habrá subido apenas abrió...

Hoy mis acompañantes de siempre no pudieron venir, franco una e hijo enfermo otra. Dos grandes mujeres que se ganaron mi afecto a fuerza de  tomar mates hace ya mucho tiempo. Ese día subió ella, flaca, de mediana estatura. "More" se llamaba. Cabizbaja, no sacaba la mirada del piso, pidió pan, pidió mermelada... El comedor en silencio, como me gusta a mí.


-Hola More, ¿cómo estás?-Le dije.

-Hola, gordo,-contestó- bien.

-Qué te anda pasando? Te veo triste.

-Nada gordo, un poco cansada.

-Vení a tomar mate conmigo. Dale, que estoy aburrido.

Tomó asiento y le tendí un mate no sin antes advertirle que estaba dulce pero con edulcorante. Ella me comentó que tomaba amargo pero se prendía sin ningún problema. Entre mates tomo un cuchillo partió el pan en dos y untó uno de los lados con mermelada. El comedor empezó a llenarse. Le comenté que me preocupó su cara, No me gusta que la gente no sonría, y me duele saber que hay gente que piensa igual que yo y no lo ejecuta siempre. Ella sonrió, me observó sabia, como pidiendo que la entienda. Sus ojos profundos, negros, bien fuertes; hay historia ahí.

-Estoy resfriada, gordo.

-¿Sí? Bueno, llegás, una buena ducha para sacarse la malaria y al sobre. Masajes trancas, un buen novio que te apapache- le digo mientras tiendo el mate hacia ella-.

-¿Yo?- me dice sonriendo- Puede ser... ¿Sabes qué pasa, gordo? Yo sufrí mucho con mis parejas. Me junté de joven, a los 17 conocí al papá de mi primer hijo, a todos lados lo seguía... A todos. Éramos el uno para el otro. Andábamos por todos lados y no nos cansábamos nunca. Y, bueno... Quedé embarazada y se desapareció los ocho meses....

Corto el regreso del mate y le digo:

-¿En serio?

-Si, gordo. Vino un par de veces a traerme plata, me decía que me amaba... Y nada, tuve sola a mi hijo. Vino a los dos días a decirme que se hacía cargo y luego no lo vi más. Lo odié. Mucho. Así quedé sola con un hijo a los 18 años...

-¿Pero te vinieron a bancar en el hospital? ¿Tu familia? -pregunté absorto-.

-Nadie, ché. Toda mi familia es del oeste, de Liniers. Mira, yo me crié sola, a los catorce me fui de la casa de los que me cuidaban -mientras observaba el piso su mirada tomó un tinte de recuerdos que iban y venían-.


-¿Tus viejos? -corté su rememorando-.

-No, nunca estuve con ellos, yo viví con mis tíos pero déjame, eso no era vida. Andaban en algo sucio, viste.

Y ahí me observó, me dijo todo en la mirada, ¡necesitaba hablar! ¡Necesitaba ser alguien, necesitaba contar! Un oído y un mate, el placer de hablar y escupir todo a quien le tendiera un hilo de paz. Observé la hora. "Qué bien", me dije, “falta para bajar”.

-Mis tíos –continúa- estaban con el negocio de la mercancía. Si no era alguna transacción eran los clientes, si no eran los clientes era la policía reventando la casa... No era vida, pasaba las noches sin dormir. Tiros... A los catorce me fui... Me dije que esto no era la vida que quería.

Frío no, escalofríos en todo el cuerpo cuando escuché eso. Luego felicidad por esos 50 kilos de alma que lucharon por escapar y ser feliz en la vida y ante unos mates con edulcorante.

-Bueno, en fin, cuando me vengo para estos lados con mi hijo es porque limpiaba una casa de por acá cerca y ahí conozco al papá de mis otros dos hijos. Yo siempre dije que nunca lo amé, pero quería tanto que mi hijo tuviera un padre que me convencí de que quería darle una figura a quien seguir y él era bueno con mi hijo. Eso me hacía feliz y lo quería por eso, tanto que le di dos hijos más -señala con el dedo-. Nunca hizo diferencias con ninguno, nunca le dijo "no sos mi hijo" ni nada, los trató a los tres por igual pero bueno... Él era un tiro al aire y yo como una boluda lo seguía y le creía. Hasta que descubrí el engaño. Al principio me lo negó, luego me dijo que sí, que había pasado.

Silencio de mi parte, no podía decir nada. Ella miraba al piso, ese punto me incomodaba, había historia, esos ojos me lo decían.

-Así estuve cuatro años más. Era insoportable,  celaba en todo, decía que porque era su casa tenía que hacer lo que él decía, yo calladita nunca le dije nada, pero él… mujeres, alcohol... De todo. ¡Bueno! -levantó el pulgar-. Conseguí este laburo y me fui. Una de las cosas que me decidió fue que el papá de mi primer hijo me habló por Facebook, preguntó por él y yo le conté como tenía que ser, es su derecho. Y este pelotudo me rompió la boca a trompadas. Fue horrible. Fui con la cara toda reventada a hacer la denuncia. Exclusión, todo. Fue horrible, gordo -su mirada, al piso-. El ambiente se puso horrible, costaba respirar.

La mirada se posó en mis ojos y adiviné que la piel se le puso de gallina, su palma frotó su antebrazo y luego subió a su hombro, si estaba acostada pongo todas mis fichas que se ponía en posición fetal... Debía hablar.

-Tus pibes ¿que hicieron? ¿Te dieron una mano?

-Sí, gordo. En ese momento no estaban pero después se le fueron al humo. Es más, el más chico me acompañó a hacer la denuncia. Y mi ex no quería que me valla, me pedía por favor pero no tenía nada más que hacer. Mis hijos grandes me ayudaron y me fui de ahí. No quiero saber nada con él, mis hijos están bien dicen que él les pide que hablen conmigo, que vuelva con él. Pero a mí no, déjame de joder. No vuelvo más.

Movía la cabeza en negativa a la nada, fruto de una situación que va a odiar el resto de su vida. Flaca, bajita, tomó las riendas de su vida a base de transas3, limpiar casas y maridos que nunca cumplieron su rol como tal. ¿Decime si no es injusta la vida? Un relato lleno de emociones, un segundo en esta inmensa vida en este inmenso mundo. El mate se estaba por acabar. La mente me daba vueltas imaginando algo que solo se vive en carne propia pero no deja de erizarme la piel.

-Terminó mi hora, gordo. Me voy abajo a los baños, me pidió la encargada.

-Uhhh, yo también por escucharte me pasó la hora volando, ché, More. Gracias por tu historia, de verdad.

-No pasa nada gordo –sonrió-. Me voy.

Salió corriendo, sorteando a un grupo de cajeras que ingresaban entre celulares y camisas blancas. Su uniforme azul oscuro se perdió entre las siluetas. Entré al vestuario con la piel de gallina de escuchar una vida que debía ser plasmada en un texto, la lucha por ser alguien digno se da en todo momento y lugar. Se fue a limpiar tapas de inodoro con el ejemplo a cuestas de saber sortear una vida que no se la merece nadie. ¿Cuántas habrán pasado por lo mismo? ¿A cuántas le debió pasar y sus historias fueron parte del anonimato de miles de rostros que tapan la verdad?

Un par de noches después, me acuerdo bien, fue después del día del niño, un lunes creo, alcancé en mi moto a su compañera hasta la parada del colectivo para que pueda llegar rápido a su casa con su hija. Ella, madre soltera por circunstancias de la vida. Le pregunté que le regaló a su hijita y solo me dijo que nada, que no tenía un peso y ella quería algo de "Soy Luna". Me lo dijo mal, no esperaba esa pregunta, el aire entre los cascos, la ruta.

-Bueno, locura, cuando cobres algo le vas a poder dar. Ché, ¿y el papá?

-Nada que le va a regalar si apenas la viene a ver. Creo que ni trabajo tiene. Igual yo la senté y le expliqué, me dio un abrazo fuerte y me dijo que me entendía.

Un par de cuadras adelante bajé de mi moto, la saludé y me fui a mi casa, no sin antes decirle que tenía una hija excelente por entenderla. Ella me saludó sonriendo y se fue.

Noche fría…



1 Sandwich en algunos países de Latinoamérica
2 Día libre
3 Camellos 


Texto de Chango Bastardo
Imagen de Pixabay


martes, 2 de enero de 2018

Gente honrada

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Los muertos somos gente honrada:

Pero, si queréis, podéis hacerme una visita.
              Mi casa no está lejos de la carretera.
Una vez llegados al pueblo, cualquiera puede
                                     indicaros la dirección.
Si llamáis a la puerta, os abrirá
                                                  mi madre
y os conducirá  por el pasillo hasta mi cuarto
                                                             oscuro.
No os asustéis por las lágrimas que brillan
                             en los ojos de mi madre.
Si yo no estuviera en el cuarto
                                    (en el cuarto vacío),
esperad un poco: seguramente habré salido
                                                a buscaros
para que extraigáis de mi cuerpo
                                              la bala que me mató.




Poema de Joseba Sarrionandia. ¿La poesía ha muerto? 
Imagen de Pixabay

lunes, 1 de enero de 2018

Pdf's críticos

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