viernes, 31 de julio de 2020

31 noches

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Ignacio Escolar no sólo tiene magnetismo cuando habla (lo he visto en pocas ocasiones y no me he empapado de su actividad, comento desde mi corta experiencia) sino también escribiendo. La apertura de su libro no puede ser mejor: desde ahí vas avanzando queriendo desgranar la historia y saborear su estilo narrativo que está impregnado con toques de los grandes: Palahniuk, Iván de los Ríos, Preston/Child, Pizzolatto, Golding, Nothomb, etc.




La trama de "31 noches":
mafia, deudas, tapaderas, un reportero intentando conseguir una exclusiva,... Está escrito en primera persona por uno de los que se han implicado demasiado por su trabajo: el periodista (hablando de los periodistas en un momento dice: "somos un oficio de gente que se muere calva, sola y de cirrosis"); aquí os dejo la sinopsis aunque recomiendo leerlo sin echarle un ojo a esa parte ya que en muchos casos con tanta información nos quitan ese paladear cada página:

"En la casa del colombiano encontraron dos pistolas, una escopeta recortada, un hacha de carnicero, una sierra, algo de cocaína, tres teléfonos móviles casi prehistóricos y 19.000 euros en siete fajos de billetes arrugados, escondidos tras un cajetín de la luz. Pero lo que más inquietó a Velasco, lo único que le alteró el pulso, fue una habitación sin ventanas, con todas las paredes, el techo y el suelo forrados de plástico, como el que se usa para proteger los muebles cuando se va a pintar. No había ninguna brocha en la casa. La habitación estaba limpia y completamente vacía, salvo por un cubo. El cubo estaba lleno de ácido sulfúrico". 31 noches es un mes de agosto que empieza y acaba en ese cubo, que está esperando un cadáver para disolver. Es una historia corrosiva, sumergida en las tripas de una discoteca, la sala Premium, donde un periodista se ve arrastrado en una trama de narcos, matones de discoteca y deudas pendientes en la noche de Madrid. "Soy de los que dicen que no soportan la violencia, de los que se creen incapaces de hacer daño a una mosca. Aquel verano descubrí que no es verdad". El joven periodista Ignacio Escolar debuta con esta turbadora novela en el mundo de la narrativa con el acierto, pulso y claridad de ideas a los que nos tiene acostumbrados en sus trabajos como columnista y analista político. Impecable en su ritmo y desarrollo, demoledora en su retrato de la realidad que nos rodea, el género negro cuenta con una nueva obra de referencia.

Espero que se anime a escribir otra novela negra.

miércoles, 29 de julio de 2020

El año del diluvio

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Se sustenta en el diálogo de dos personajes, el escenario no requiere muchos cambios, posee realidad e invención y es de Eduardo Mendoza (para mí ha sido un gran descubrimiento: escritura desenfadada pero no por ello sin gancho, sabe narrar la historia y crear interés en el lector). La trama: una monja busca ayuda económica para subsanar el deterioro inevitable del hospital, así entra en su vida el cacique Augusto Aixelà, que es un mujeriego según cuchicheos de la comunidad. Si quieres saber qué más sucede... adéntrate en él, prefiero ser breve que fastidiarle la lectura a alguien.


Para no hacer una mini entrada he decidido desgranar también la novela Dicen que estás muerta, de María Zaragoza. ¿El nexo? la decadencia en los títulos, ya que la escritura de María no me ha cautivado: muchas repeticiones de verbos y palabras en poco tiempo desde la primera carilla (así no extraña que sea un libro de 500 páginas) y adolescente en la manera de narrar. La trama de primera llama la atención: un asesinato. Durante las páginas vamos a ir descrubriendo a la víctima y personajes que se han cruzado o han vivido más de lleno a la joven, pero ya os digo, lo que promete ser una novela al estilo Pizzolatto por la sipnosis... cae en su propia tumba. Un ejemplo de esas reiteraciones de las que os hablo:
Uno se pregunta qué piensan exactamente las moscas cuando chocan contra el cristal de una ventana. Si piensan algo. Al menos deben sentirse como Rosa y yo cuando jugamos al juego, lo que viene a ser el juego en sí, siempre el mismo a lo largo de los años por más que ella o yo cambiemos, que cambiamos, vamos madurando y macerando las estrategias para finalmente acabar atrapados por la estrategia del otro, o por la propia, chocando contra el cristal, en fin, lo de siempre una vez más. Lo único que varía con insistencia casi exasperante es si el cristal está del lado de uno o de ella o del de los dos porque a veces, eso sí, estamos del mismo lado del cristal chocando irrefrenablemente por no darnos cuenta de que estamos el uno junto al otro. De hecho esto es lo que más veces se repite en nuestro juego eterno: los dos del mismo lado del cristal, idénticas moscas zumbonas dándonos cabezazos contra nuestro reflejo pensando que es el otro que intenta pasar de nuestro lado. A veces ni vemos el cristal que nos separa. A veces es el cristal que nos une.

Crítica constructiva: poner lo mismo con distintas palabras e ir a la síntesis (mejor una novela de 200 págs. contundente que...):

Uno se pregunta qué piensan exactamente las moscas cuando chocan contra el cristal de una ventana. Si se plantean algo deben sentirse como Rosa y yo durante el juego. Pese a que cambiemos y maduremos las estrategias quedamos atrapados por la de del otro o la propia, tropezando con el cristal. En ocasiones incluso estamos en el mismo lado, juntos, pero no nos percatamos y seguimos dándonos cabezazos contra nuestro reflejo pensando que es el otro. A veces el cristal que nos separa es el que nos une.


Reseña y fotografías de Saray Pavón

lunes, 27 de julio de 2020

Directores

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Dice Fererico Babina que "Los directores son como los arquitectos del cine. Ellos son los que construyen las historias que, al igual que los edificios, envuelven al espectador y lo llevan a explorar diferentes mundos. Con su propio estilo, lenguaje y estética, cada uno planea y construye lugares e historias que nos acogen durante el transcurso de las películas." Me encantó la manera de definirlos y su composición Archidirector: ilustraciones de casas imaginarias de grandes directores de cine, por eso voy a utilizar algunas en esta entrada donde pretendo hablar de directores de "pata negra". Son seres de humor acarbonado y estética peculiar, que con dóciles procedimientos o rarezas ahuyentan la rutina y cambian los esquemas argumentales, visuales, etc.

Para mí, entre estos seres se encuentra el creador de Cabeza borradora (David Lynch), de Lucy (Luc Besson), Origen (Christopher Nolan) y un largo etcétera (que si me extiendo a la lista de películas favoritas...) que normalmente tienen más de un trabajo sublime. También las series han ganado una buena posición, en este aspecto, desde que me bebí A dos metros bajo tierra (Alan Ball), Hannibal (Bryan Fuller), Fargo (Noah Hawley), Peaky Blinders (Steven Knight), Sherlock (Steven Moffat y Mark Gatiss), True Detective (Nic Pizzolatto), etc. Sus texturas e historias son tan envolventes que cuando se terminan quieres que pase algo de tiempo para volver a ellas.

Normalmente, sus nombres están relacionados con la grandeza. Esperas algo que te revuelva las tripas, que no te deje indiferente. Es cierto que en alguna ocasión eso de tenerlos en un pedestal -de estilo y buen criterio- genera los chascos, pero tienden a ser una apuesta segura. 

Hay directores que nadan a contracorriente, que rompen moldes y experimentan con sus creaciones y su público. Y nosotros, como cobayas enganchadas a un cacahuete, no podemos parar de consumir su arte hasta que sale el 
FIN.
















Texto de Saray Pavón
Imágenes de Federico Babina 

sábado, 25 de julio de 2020

De pasada

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Cada día, de camino al trabajo,
me cruzo en el mismo semáforo con tus piernas.
Me cautivan,
cubiertas por tejanos o vestidas para matar.
Enfundadas con mallas negras
refulgen con el sol del mediodía
y las parcelas tibias de tu piel
se amoldan a mi mirada.
Mi cabeza se cimbrea al ritmo de tu cuerpo
hasta que desaparece por el final de la calle.
En cuando piso la otra acera,
sólo pienso en placarlas
al día siguiente.

Poema de Eugenio Barragán
Imagen de Pixabay

jueves, 23 de julio de 2020

La única...

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La única chica normal de la cola del super  

Tu principal error como animal fue creerte persona
y buscar lo sublime en el arte.
Ahora sabes que tus principales aciertos
son fruto de meter y sacar cosas de tu cuerpo:
mierda, pollas, helado de vainilla, humo, gintónics
o esa píldora ilustrada que pinta el mundo de colores.

Maqueada y valiente te la zampas
bailas bajo las luces estroboscópicas.
La noche avanza
las cosas siguen entrando y saliendo:
farlopa, lenguas, orines, saliva, viento.

La confusión crece y crece
de tu boca brotan voces.
Chicuelos que huelen a colillas requemadas te rodean.
Bailas. Una mano se cierra sobre tu teta.
Las cosas que venga a entrar y a salir
y ahí llega otra: un cuchillo.



Poema de Sergi Puertas
Imagen de Pixabay

martes, 21 de julio de 2020

Paco Roca

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Paco Roca (Valencia, 1969): Me considero uno de esos privilegiados que ha conseguido vivir de su sueño infantil. Desde pequeño quería trabajar dibujando y en la actualidad compagino la ilustración con el cómic.

Como ilustrador he hecho todo tipo de trabajos, desde publicitarios a editoriales pasando también por el mundo de la prensa, en el que he publicado entre otros sitios en el suplemento cultural Babelia y El Semanal de El País, Las Provincias, Corriere della Sera o Süddeutsche Zeitung Magazin.
En cuanto al cómic, comencé publicando en la revista española El Víbora. A estas colaboraciones siguieron los álbumes: GOG (La Cúpula, 2000); El Juego Lúgubre (2008) una visión personal del pintor surrealista Salvador Dalí; Hijos de la Alambra (2007), historia de aventuras sobre un pintor del romanticismo francés del siglo XIX que visita la Alambra; El Faro (2004) una historia con la guerra civil como telón de fondo y premiada al mejor guión realista por el Diario de Avisos de Tenerife, el decano de los premios de cómic que se otorgan en España; Arrugas (2007), que trata sobre el Alzheimer, la vejez y la soledad y que entre otros premios ha conseguido el de Mejor álbum y Mejor Guión en el Festival de Cómic de Barcelona, El Premio Nacional de Cómic y los premios al mejor álbum en los festivales de Lucca y Roma; Las Calles de Arena (2008), trabajo que trata sobre el destino y la absurda sociedad en la que vivimos; Emotional World Tour (2009), diario de la creación de Arrugas; El invierno del dibujante (2010), historia que recrea la vida de los dibujantes de cómics en la España franquista y que ha obtenido el premio de Diario Avisos de Tenerife, el premio al mejor guión y mejor obra española del Salón del cómic de Barcelona y mejor obra y mejor guión en Expocómic; Memorias de un hombre en pijama (2011), recopilación de las páginas dominicales aparecidas en el periódico Las Provincias; La Metamorfosis (2011), libro ilustrado de los relatos cortos de Franz Kafka; Los surcos del azar (2013), historia sobre los republicanos españoles que liberaron París en la IIGM, galardonado con el premio al mejor cómic por las librerías especializadas, mejor obra en el festival de Roma, mejor obra española en el Salón del Cómic de Barcelona, premio de la Crítica 2014 a la mejor obra nacional y al mejor guionista nacional y finalista al premio “Libro del Año” concedido por el Gremio de Libreros de Madrid; Viñetas de vida (2104) un libro colaborativo de Oxfam Intermón con varios autores de cómics en defensa de la Cooperación Española; Andanzas de un hombre en pijama (2014) que recopila mis páginas publicadas en ‘El País Semanal’ y La casa (2015) que ha sido galardonado con el premio al mejor cómic del 2015 por las librerías especializadas. Otros reconocimientos muy importantes que he recibido son el Premio a toda una Trayectoria, Romics D’oro, que me dieron en Roma o haber sido reconocido como Hijo Predilecto de la ciudad de Valencia en 2014.
En cuanto al mundo expositivo, en 2011 se realizó una retrospectiva de mi trabajo llamada Dibujante ambulante en el museo MuVIM de Valencia. Esta recapitulación de mi obra gráfica ha estado expuesta en varios lugares de España: en Zamora en la Biblioteca Pública (2013), en Santa Coloma en el Centro de Arte Can Sisteré (2013), en Bilbao en la Mediateka de la Alhondiga (2014), en Madrid en la Fundación Telefónica (2015) y en Palencia en el Museo de Palencia (2016). También mi obra Los surcos del azar (2013) ha tenido su propia exposición que ha mostrado en Valencia en Las Naves de Valencia (2014) y en Zaragoza en el Centro Joaquín Roncal (2014). Por último, a nivel nacional mi obra más excitante se ha exhibido en la exposición Dibujante Exxxcitante en Valencia en La Galería Mr Pink (2013). Pero mi trayectoria como autor de cómics e ilustrador, tambien se ha visto representada en Europa, en Italia, en El Instituto Cervantes de Nápoles con La Mostra di Paco Roca durante el año 2016.
Otras artes y facetas con las que me relaciono son por ejemplo el cine. He colaborado como guionista y diseñador de personajes en la adaptación al cine de mi novela gráfica Arrugas, por la que he recibido el Goya al mejor guión adaptado, Mestre Mateo a la mejor dirección artística y mejor guión. La película se ha estrenado en diferentes países. En el verano del 2014 se estrenó en EEUU con las voces de grandes actores como Martin Sean. Además durante el 2017 finalizará el rodaje y se estranará Memorias de un hombre en pijama, la película, que contará con Raul Arévalo como protagonista.
Para la televisión he hecho sketch, cabeceras para algunos programas y campañas solidarias.

En la radio colaboro todas las semanas desde hace años en una tertulia radiofónica, en la actualidad en el programa del locutor valenciano Ramón Palomar y también participo en No es un día cualquiera con Pepa Fernández en Radio Nacional de España (RNE). 
En los últimos años no paro de viajar impartiendo talleres y dando charlas sobre mi trabajo en lugares como Santo Domingo, México DF, París, Roma, Washington, San Juan de Puerto Rico, Helsinki, Tokio, Manchester, Edimburgo, Mantova, Praga, Verona, Pozoblanco, La Puebla…

Y por si fuera poco, todavía busco tiempo para colaborar con organizaciones no gubernamentales y otras asociaciones civiles.  Con la Cruz Roja en 2011 he colaborado con su campaña Te corresponde. Nos corresponde. Con Oxfam Intermón y Viñetas de Vida (2014) con Farmamundi en su campaña de postales Navideñas (2014) con Amnistía internacional e Ilustrar la libertad (2015) y con Greenpeace con su campaña Ilustradores por el Ártico en 2016. 
Texto e imágenes de Paco Roca

domingo, 19 de julio de 2020

De vuelo

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Como el avión que nos traslada,
veloz, indiferente, sin que apenas
lleguemos a escuchar en su rugido
el cuerpo pasajero que ahora somos,
así, terrible y santo, nuestro paso
a bordo de palabras sin deriva:
dices amor, gimes la muerte, callas nada,
y en ellas va tu vida y va de vuelo.


Poema de Antonio Praena
Imagen de Pixabay



viernes, 17 de julio de 2020

miércoles, 15 de julio de 2020

lunes, 13 de julio de 2020

sábado, 11 de julio de 2020

El grito me traerá sus ojos

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Cuaderno de rayas

Sigo escribiendo en cuadernos de rayas
iguales a los que utilizaba cuando estaba
en el colegio. Mis tareas ahora son mucho
más divertidas, pero no dejo de aprender. 

Mi letra empeora con la desgana, la concentración
se va. Lleno otra línea tan irregular como el pulso
del tiempo. Nadie evalúa las condiciones del material,
aunque no olvidan poner una nota al margen. Las hojas
ya escritas tienen la esquina doblada. Cierran la única
apertura por donde podría salir corriendo mis palabras.

Otro día

Revive otro día. Cuenta sus pasos.
Sube unas escaleras por las que avanza 
el frescor suavizante de la ropa tendida. 
La humedad hincha sus pulmones de una
injusta furia contenida, arde como ave fénix.
Avanza escalando peldaños, revolviendo las nubes;
espumosas aproximan el agitado final.
Atraviesa pasos de cebra en el cielo
y se arrastra por un asfalto que ya besó. 
Asciende desde el suelo y vuelve a erguirse
al renacer de sus horas, otro día. 

Desesperación

El grito me traerá sus ojos
adormecidos pasado el mediodía.
Al sur resuena el eco 
de quien se encuentra al borde.
Pasar entre los escombros
arrancándote las ruinas
de la piel. Desesperación,

vive.


Gema AlbornozLicenciada en Filología Inglesa por la Universidad de Córdoba. Colaboro, entre otras, con las revistas Prisma a la vista, Salto al reverso y con la comunidad poética La poesía no muerde. Escribo en mi blog Emociones encadenadas. Algunos de mis poemas han sido publicados en las revistas culturales, Ariadna-rc (El laberinto, octubre 2016, número 73 y número 78,  XX Aniversario Ariadna RC.com) y LE MIAU NOIR(El lector, 8 febrero 2017); la revista literaria digital El coloquio de los perros,  en la revista MITAD DOBLE de Málaga (número 21, otoño 2017), en DIGO.PALABRA.TXT, en el NÚMERO 2 de la revista de poesía crítica Bohemia, en la sección No es país para viejóvenes, de la revista La Galla Ciencia  y en el número 12 de La Fanzine. Reciente colaboradora de Mundiario y en Luz Cultural Magazine. Directora de la sección La mirada de Helios en Odisea Cultural. Ha obtenido el XII Premio «Saigón» de Poesía (2018) de la Asociación Cultural Naufragio.


Poemas de Gema Albornoz 
Imagen Entre pieles y medias tintas de Zenset

jueves, 9 de julio de 2020

Alex Garant

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No estás alucinando, tus receptores sensoriales advierten que te adentras en el surrealismo pop. El predominio de color y formas te asaltan, miradas penetrantes y dobles, triples,... te observan. ¿Analizas o te analiza la pintura? Pero ¡no huyas!, déjate embriagar, marear, confundir y seducir por sus ilusiones ópticas, digo... pinturas.

La reina de los ojos dobles consiguió su graduado de arte visual en Quebec (2001), Maquillaje para efectos especiales (2003) y decidió dedicarse de lleno a su pasión tras sufrir un infarto en 2012. Actualmente sus ojos descansan y se desvelan en Canadá (Toronto).

Con razón dicen que ofrece una calidad de diseño gráfico combinado con la técnica tradicional del retrato (en óleo). Su conocimiento de la priocepción1 y la yuxtaposición de sus trazos aumenta a partes iguales la ambigüedad, el desconcierto y la belleza. Un proceso de observación e investigación le ha llevado a sus fetiches: patrones de duplicación de elementos, simetría y superposición de imágenes. Encuentra su inspiración en la tinta de impresión, surrealismo pop vintage, tapices barrocos y kitsch retro; aunque este movimiento tiene sus raíces culturales en cómics clandestinos, música punk y arte callejero.

Como podéis ver la mayoría de sus retratos se centran en la mujer y la juventud, con múltiples ojos, algunas de narices y bocas que se reiteran. No sabemos si en ellas pretende captar también el movimiento (por las partes translucidas) o el caos y confusión interna de la persona retratada; yo prefiero pensar que congela nuestras facetas, que sabe que una persona se compone de muchos yoes. Sobre su temática, en una entrevista para Lexiquette, respondió que se centraba en ellas “Tal vez es porque yo soy mujer. De hecho, cuando volteo la mirada al pasado, a cuando era niña, recuerdo preguntarle a mi madre que me dibujara caras para que las pudiera colorear. Estaba fascinada por las mujeres con estilo de los setenta, con grandes ojos y grandes labios que ella dibujaba, por lo que creo que parte de mis influencias viene de ello”.

En contra posición a lo creativo de su obra se encuentra su técnica, que es metódica y pausada: esbozo a lápiz, superposición de la imagen con el mismo material y salto a la pinta húmeda para crear, como producto final, miradas penetrantes.

Sus obras han recorrido muchas galerías y museos, también han sido recogidas en revistas y en un mini documental sobre el artistas contemporáneos de Canadá y ha formado parte del jurado del prestigioso premio de artistas emergentes de Toronto (2016). Ha donado también uno de sus trabajos, el 100% de los beneficios, para la fundación internacional Bipolar que, sin ánimo de lucro, ayuda a la gente con necesidades de manera gratuita. También tiene series firmadas y limitadas (50 copias, 100... ) a la venta en diferentes plataformas (patreon, etsy, etc.), los originales, puzzles e incluso como panel de fondo de relojes de muñeca.

Si quieres ver más trabajos suyos: http://www.alexgarant.com

1 Priocepción: Sentido de interocepción por el que se tiene conciencia del estado interno del cuerpo.


Texto: Saray Pavón
Pinturas: Alex Garant

Entrevista a Andy (Andrea González Pereiro)

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Siempre que podemos echamos una patita a protectoras. Aparte, mi familia peluda ha crecido un pelín: primero recogí a Yuki (una preciosa gata de 11 años ya), después fue Kuno (se vino con 7 años a cuestas en la protectora El buen Amigo), el 5 de Julio de 2017 rescatamos a Miga de las entrañas de un coche y a Flan también pero en 2019 (¡y la sacamos a biberón junto con sus hermanas, felizmente adoptadas). 

Hace tiempo (¡en el 2017!) hablamos sobre abandonos y refugios, sobre todo perrunos, con Miguel Martín Rojas; sin embargo, como podéis ver, en mi corazón predominan los gatos. Mi límite lo pone mi alergia y situación personal, pero a veces no se puede mirar para otro lado y, en una de esas conocí a Andy (Andrea González Pereiro). Ella
consiguió coger una de las pequeñas que estaban en la calle donde vivo ahora y a los pocos días pude engañar yo a la otra. Se las llevó a su casa donde, para mi sorpresa, tiene más de 9 gatos entre grandes y pequeños. A la semana pudimos coger a la madre de las pequeñas y esterilizarla por el sistema CES, pero, vamos paso a paso…

Saray Pavón: Primero vamos a ubicarte ¿De dónde eres y por qué rama de estudios te has decantado?
Andy: Soy de Sevilla y he estudiado ciencias de la salud. Soy médica y también tengo un grado superior de laboratorio de diagnóstico clínico.

SP: ¿Vienes de un núcleo de cariño y respeto hacia las mascotas o en tu familia no predominan las camisetas llenas de pelo?
A: En mi familia nadie es demasiado amante de los animales, pero tampoco nadie les hace daño. Cuando van a casa de alguien con animales les gusta jugar con ellos un rato, pero no tendrían animales propios.

SP: ¿De dónde surge tu pasión por ayudar a los cuadrúpedos? Y ¿por qué elegiste o te inclinaste por los gatos?
A: Siempre he ayudado a todo animal que veía y, de hecho, quería ser veterinaria. En realidad, me gustaban más los perros, pero me encontré a mi primera gata (Bagheera) y ahí empezó la locura.

SP: ¿Nueve, once gatos? ¿Te sabes todos sus nombres?
A: Ahora mismo once, pero al ser casa de acogida el número de gatos es variable… sé cuántos gatos tengo al levantarme, pero nunca cuántos tendré al acostarme, jeje.
Por supuesto que me sé sus nombres…y sus historias, sus chuches preferidas y hasta las manchitas que tienen.
SP: De hecho cuando te conocí la cosa andaba ¡por 14!, que justo tres preciosas panteritas se iban a un hogar definitivo esa semana.

SP: ¿Es cierto eso de hay que tener tantos areneros como gatos o n+1? Y, además de las mallas y rejas en las ventanas, ¿cuáles son las necesidades de acondicionamiento de un hogar para un felino?
A: Lo de los areneros es totalmente cierto y es lo que recomiendan los etólogos, aunque es cierto que si tenemos muchos gatos (como yo…) a veces es físicamente imposible, pero se debe intentar tener todos los posibles.
Siempre, siempre, siempre hay que tener protecciones en ventanas y balcones. A diario recibimos avisos de gatos que se han perdido o que se han caído y se han fracturado varios huesos o que han muerto. Es mucho más frecuente y grave de lo que la gente cree.
Hoy en día, tenemos a nuestra disposición muchísimas formas de proteger a nuestros felinos: redes antimordiscos que venden en tiendas especializadas, mallas metálicas de ferreterías (incluso más económicas que las redes) o, si somos un poco flojos o torpes, también hay empresas especializadas que te protegen toda la casa de manera totalmente profesional. Lo que no recomiendo en ningún caso son las redes transparentes de nylon o las mosquiteras, ya que ambas duran vivas el tiempo de que el gatito se acerque con una de esas uñitas tan afiladas.
SP: Por eso mismo se me vienen a la cabeza ¡los rascadores! Si se habitúan a limarse las uñas ahí los demás muebles estarán a salvo (además venden algunos que se pueden acoplar a las patas de las sillas y mesas, a las esquinas de los sofás o casa…). Y si ya tiene camitas-refugios y zona de juego ¡serán los gatos más felices!

SP: ¿Qué media de pienso y arenita gastas cada mes? En caso de que algunos de nuestros lectores quieran echarte una patita, ¿cómo podrían colaborar contigo?
A: Es una pregunta complicada porque no tengo un número de gatos estable… no es lo mismo alimentar cuatro que once. Ahora mismo diría que gasto unos 60€ en comida y quizá unos 15€ en arena.
Si alguien quisiera ayudarme (cosa que sería muy, muy bien recibida) podría ayudarme por PayPal (yndacrazy@hotmail.it) o hablarme por Facebook (Andy González Pereiro) y le pasaría un número de cuenta o lo que quiera. También así pueden ver las facturas veterinarias, que las subo todas a mi muro.
Además, uso mucho una aplicación de móvil que se llama Miwuki que permite buscar adoptantes a los gatitos que tengo subidos y también permite hacer donaciones a la protectora que elijas (en mi caso, “Gatitos sin fronteras”).

SP: Cuéntanos ¿qué pasos sigues para dar en adopción a un(os) gatete(es)? ¿Cómo pueden contactar contigo?
A: Pues lo primero que hago es asegurarme de que tienen una casa protegida para gatos o, si no es así, les asesoro sobre cómo pueden hacerlo para que los gatitos estén a salvo y nosotros tranquilos. Luego se firma un contrato de adopción en el que el adoptante se compromete a darle los cuidados veterinarios que necesite, a tenerlo alimentado y vacunado, etc. Yo, por mi parte, me comprometo a hacerme responsable del animal si las circunstancias del adoptante cambian y ya no pudiese hacerse cargo de él.
Cuando todo está confirmado, vamos a un veterinario donde se firma el contrato y se le pone al gato el microchip, la vacuna de la rabia y se le saca la cartilla (todo ello se debe hacer por ley, no es sólo cosa mía).
Pueden contactar conmigo a través de Facebook o a través de de Miwuki, donde aparezco como “Gatitos sin fronteras”.

SP: Y ¿cuáles son los gatos que tienes para dar en adopción ahora mismo?
A: Actualmente tengo las dos bebés rescatadas contigo (Imogen y Vignette), otros dos bebés que tiraron a la basura recién nacidos (Newton y Sophie), una gata rescatada de un síndrome de Noé (Quinoa), un gato atropellado que se ha recuperado de una fractura muy grave (Watson) y una tricolor preciosa rescatada medio muerta (Astrid). Y Trico (la madre de Imogen y Vignette) que es tricolor y se cogió para castrarla por CES y ha resultado ser 100% mimosa y casera.
SP: Nota aclaratoria es que Trico está pasando la cuarentena en mi estudio.  
Actualización: V (Vignette) en acogida. Trico, Imogen, Watson, Newton, Sophie y Astrid están ya adoptados 🤩

























SP: Además de rescatarlos y buscarles un hogar, ¿también eres Cats babysitter o te lo estás planteando?
A: Lo he sido varias veces, aunque para ello tengo que tener un hueco, jeje. Soy una residencia totalmente casera, sin jaulas, y tus gatos serán tratados como uno más. Cobro poco y todo lo recaudado va íntegro para pagar las facturas o la alimentación de los gatos que he rescatado.

SP: ¿Qué es ‘lo más loco’ que has hecho para rescatar un gato?
A: Creo que saltar un muro enorme de un colegio para rescatar a un gatito bebé atrapado. Aparte las cosas típicas… estar hasta las dos de la mañana en la calle, pasar horas tirada debajo de un coche metiendo los brazos hasta los codos para sacarlos del motor, etc. Recuerdo una vez que estaba usando una droptrap (una especie de trampa con forma de caja) y, en vez de usarla con su mecanismo normal, me lancé en plancha encima del gato… Me dejé las rodillas en el intento, pero lo atrapé.

SP: En mi corta experiencia de rescate ha sido cuestión de dedicarle tiempo para 'ganarme al gato' o que estaba muy aplatanado o en celo, pero... ¿Qué métodos hay para coger un gato sin morir en el intento?
A: El método más utilizado es la “jaula trampa”, que se usa metiendo comida dentro y, cuando el gato pisa una trampilla, la puerta de la jaula cae sola. Otros métodos más expertos son el cazamariposas o la droptrap, que consiste en un armazón con forma de caja sujeto por una vara. Debajo se pone comida y, cuando el gato entra, tiras de la vara (a distancia, con una cuerda), la caja cae y el gato queda dentro. Luego se pasa a una jaula trampa normal a través de una trampilla, y ya puedes llevarla.
También existen otras (bastante raras de ver) que se llaman “empanadilla” y que tienen una forma similar a un cepo todo cubierto de red, de forma que cuando el gato cae se cierra por encima suya y se queda atrapado dentro de la red.
SP: Matizar que se recomienda, una vez tengas al gato en la jaula/transportín/o lo que sea, le eches una manta/toalla/cosa que cubra, por encima de la jaula para que al menos vaya más calmado.

SP: Todas mis peludillas están esterilizadas. ¿En qué situación están los tuyos? ¿Castración sí, no o depende y por qué?
A: Todos están castrados, a excepción por supuesto de los bebés que todavía son muy pequeños.
Por supuesto, esterilización SÍ, siempre. Es la única manera que tenemos de acabar con camadas indeseadas que luego acaban en la basura (como Sophie y Newton), atropellados (como Watson), etc. Además, la esterilización tiene muchos beneficios a nivel de salud: en machos evita el cáncer testicular (aparte de peleas, marcaje y demás) y en hembras evita tumores de mama, de ovarios, de útero, piometras… Astrid casi muere por una piometra (infección de útero). Son muy graves y más frecuente de lo que la gente se cree, por desgracia hay muchas gatas que mueren por esto. Hay que tomárselo en serio.
Por otra parte, todo eso de que tras la esterilización se vuelven vagos, menos cariñosos o que engordan son MITOS. Si los estimulamos intelectualmente mediante juegos de caza y demás, les damos una buena alimentación y el cariño que necesitan, los gatos no cambian en nada.

SP: ¿Crees que muchos abandonos se deben a gente que no quiere lidiar con camadas no deseadas (y tampoco esterilizar)?
A: Sí, la mayoría. En verano cada día hay cientos de gatos que acaban en el contenedor de la basura, abandonados en colonias, etc.

SP: Antes mencioné el sistema CES, quedando de cultureta gatuna, pero la verdad es que lo he conocido a través de ti. Para los que también andaban pescándola como yo…
A: CES son las siglas de Capturar, Esterilizar y Soltar. Tal y como su nombre indica, consiste en capturar gatos ferales (“salvajes”), se esterilizan y se devuelven a su lugar. Es la única manera de controlar la población de gatos ferales y de ver cada día bebés muertos porque no han sabido buscarse la vida. Además, viven mucho mejor tras esterilizarlos porque dejan de pelearse, pueden alimentarse mejor, no tienen celos, se evitan piometras, que se contagien enfermedades…

SP: Mucha gente dice que hay que cambiar la alimentación si los gatos han pasado por el quirófano, para que no engorden, etc. También se habla de cambiar el pienso cada X tiempo y otros mantienen todo lo contrario como si el cambio fuese patrocinado por el infierno. Hay mucha desinformación en cuanto a la alimentación (nutrición) de las mascotas ¿Qué les recomiendas a nuestros lectores?
A: Este tema da para dos entrevistas más, pero intentaré resumirlo como pueda. ¿Crees que una mujer con menopausia debe comer una alimentación especial? No, sólo debe comer sano y equilibrado. Esto es igual: un gato (con o sin esterilizar) debe tomar una alimentación sana, SIN CEREALES (los gatos son estrictamente carnívoros), sin subproductos ni aditivos, etc. Y, contrariamente a lo que la gente cree, es fundamental que tomen la mayor cantidad posible de comida húmeda, siempre que sea de buena calidad, sin cereales, etc. La comida húmeda NO les engorda más, no les crea más sarro (de hecho, el pienso crea más sarro que la comida húmeda) y, sobre todo, es fundamental para evitar los problemas renales que les crea el pienso a la larga.
Es bueno cambiarles el pienso cada pocos meses, siempre haciendo el cambio gradual para que no les siente mal. Por muy bueno que sea un pienso es imposible que tengan todos los tipos de carne y de pescado que hay, así que variando el pienso podemos tenerlos más cubiertos nutricionalmente.
SP: Pues me temo que tendré que volver a enredarte ya sea a modo de entrevista o artículo para que nos hables de las cualidades de los piensos y comida húmedas, y un ranking de marcas, etc. (Yo tiro la caña...)

SP: ¿Se te ocurren qué más mitos desmentir?
A: Uno fundamental: que los gatos son ariscos e independientes. Creo que el que dice esto no ha tenido contacto directo con un gato en su vida o solo ha visto gatos del campo o ferales. Los gatos son seres muy estigmatizados pero muy, muy cariñosos y te devolverán lo que tú les des. Si los salvas y les das cariño vas a tener un animal fiel que te va a adorar y te va a demostrar su cariño.
Y eso de independientes… no puedo ni ducharme sola.
SP: Doy fe que al entrar en tu casa fui ‘atacada’ por ronroneos y mimos.

SP: ¿Colaboras con alguna protectora? Y, con tus conocimientos en este área… ¿vas a formalizarte como una?
A: Ahora mismo no, aunque he sido voluntaria de varias. Con respecto a lo de formalizarme como una… seguramente lo acabe haciendo, aunque debo informarme primero de qué tendría que hacer y qué deberes y ventajas tendría al hacerlo. No estoy muy puesta en estos temas, la verdad.

SP: Da igual la temporada o ¿hay momentos más complicados para los refugios?
A: Hay momentos mucho más complicados. El primero es el verano, donde hay muchísimos abandonos porque la gente quiere irse de vacaciones y el animal molesta para eso y, por el mismo motivo, también hay muchísimas menos adopciones.
Después de Navidad también es un momento difícil… todos los “regalitos” de Navidad o Reyes luego son devueltos. Por eso no solemos dar en adopción en estas fechas. Tampoco lo hacemos en días previos a Halloween o a San Juan porque, aunque suene a mito, los animales (especialmente de color negro) son utilizados en rituales en estos días. Y esto no es algo que pase esporádicamente o en países lejanos, pasa en España y pasa cada año.

SP: Nos gustaría que comentaras algún caso que te haya marcado.
A:  Cada caso me marca un poco, nunca tienen historias fáciles… Ahora mismo recuerdo tres especialmente: Kiko, un gato de once años que me traje de Portugal que abandonaron en la calle y pasó diez años esperando en la puerta de su antigua casa. Diez años en la calle, esperando que le dejasen volver a entrar.
Denise fue un gato abuelito al que le rociaron con ácido a lo largo de todo el lomo. El pobre hasta ronroneaba en el veterinario mientras le hacían las curas… sólo estaba agradecido de que alguien por fin lo cuidase.
Stitch, un bebé de unos 6 meses al que le tiraron algo parecido en las patas. Estuvimos meses intentando que las patas volvieran a su forma original y que pudiese andar normal.

SP: Sabemos que no siempre las historias tienen buen puerto pero cuéntanos una de final feliz.
A: Por suerte prácticamente todos los gatos que he rescatado tienen un final feliz. Una historia que me marcó fue la de Quinoa. Ella vivía en una casa de un síndrome de Noé con síndrome de Diógenes junto a otros 14 gatos y 5 perros, pero tras la visita de los servicios sociales empezaron a deshacerse de todos los animales. A los gatos los metieron en carros de la compra y los fueron abandonando por varios puntos… A la mayoría los pudimos rescatar pero alguno desapareció, como Quinoa. Finalmente, tras 4 duros meses sobreviviendo en la calle siendo sólo una bebé de 6 meses, pude cogerla y me la llevé a casa. Pensábamos que estaba embarazada, incluso le hicimos ecografía (donde no se veían fetos). Ella estaba muy inquieta, todo el tiempo maullaba para salir de la habitación. Cuatro días más tarde, en el mismo sitio donde estaba Quinoa, aparecieron dos bebés de un mes más o menos…Me los llevé a casa y cuando Quinoa los escuchó se volvió totalmente loca. Resultó que no estaba embarazada, ya había parido… Eran SUS bebés y los reconoció. Por casualidades de la vida, toda la familia volvió a reunirse. Ellas ahora ya son adultas y están felizmente adoptadas.
SP: Esperamos que pronto puedas decir lo mismo de Quinoa y encuentre el hogar que merece.

SP: Si quisieras alentar a alguna persona para enredarse en la ayuda de nuestros amigos peludos, ¿qué le dirías?
A: Que no hay nada como ver la mirada de agradecimiento de un animal que ha sufrido y que sabe que tú lo has salvado. Ver cómo llegan hechos un saco de huesos, con miedo, con enfermedades, y ver la evolución hasta que se convierten en gatos sanos, gorditos, confiados, verlos luego adoptados felizmente en sus casas y saber que han dejado atrás sus días de calle y sufrimiento… Ese sentimiento no tiene precio.

SP: Y a todos esos alérgicos amantes de los gatos, ¿qué métodos hay para poder tener gatetes y no morir en el intento?
A: Bueno, yo soy alérgica y sigo viva, jeje. Aparte de los antihistamínicos que todos conocemos, también existen vacunas y productos como el Vetriderm, que se le echa en el pelo al animal y reduce mucho el nivel de alérgenos.
También hay buenas costumbres en casa que ayudan mucho como evitar tener alfombras o peluches, pasar mucho la aspiradora, cepillarlos a menudo, lavar mucho las sábanas, mantas y demás, etc.

SP: Que tu alergia no te frene a ayudar gatetes es uno de los motivos (otro es el de tener, actualmente, 11 rescatados y más de la mitad para buscarles hogar) que me hace admirarte :) Y se me viene otra pregunta al hilo de la alergia ¿bañarlos con champú específico para ellos? ¿Cada cuánto tiempo?
A: Nunca se debe bañar a un gato. Aparte de que podemos acabar con unas bonitas marcas de guerra, ellos lo pasan extremadamente mal. Ellos se lavan solos y además su pelaje está diseñado para ello y se le estropea al bañarlo. Además, realmente la alergia se da por una proteína de la saliva de los gatos, por lo que bañarlos no serviría de nada.

SP: Muchas personas siguen comprando animales de raza sin darse un paseo previo por los refugios porque piensan que sólo hay “mestizos”, pero la realidad es diferente. ¿Por qué acaban allí Siameses, Angoras, etc.?
A: Por lo mismo que se abandonan animales tras la Navidad: este tipo de gato suele ser el “caprichito” de turno, el bolso bonito y caro que te compras pero del que luego te cansas y lo abandonas en una protectora o en la calle. Por no hablar de los criaderos, que cuando los gatos dejan de serles útiles o están enfermos se deshacen de ellos sin miramientos. No son seres vivos, sólo objetos de los que sacar provecho y, cuando no sirven, los tiran.

SP: Para todo problema hay que buscar soluciones, ¿cuáles se te ocurren para evitar la masificación de las protectoras y asociaciones?
A: Para empezar, educar a la población española. Hay que concienciar sobre la importancia de la castración, sobre lo importante que es ser casa de acogida y practicar el método CES, no apoyar a los criaderos comprando animales, enseñar a adoptar con responsabilidad y no porque un animal te entre por los ojos y luego te arrepientas. También creo que se deberían dar muchas más ayudas para practicar el CES y también regular el IVA veterinario, porque también hay abandonos de dueños que son incapaces de hacer frente a los gastos de alguna enfermedad.
SP: Estoy 100% de acuerdo con lo que dices.

SP: ¿Y para detener el maltrato animal?
A: Leyes que sirvan de verdad, y no solo una pequeña multa. Retirar al animal, asegurarse de que no tenga ninguno más en su vida y, por supuesto, cárcel. Y no durante meses y que estén fuera bajo fianza en días, cárcel durante años y sin posibilidad de salir. El que tiene la poca empatía como para ser capaz de maltratar un animal, es capaz también de maltratar personas (o algo peor). Son un peligro para todos y no deberían estar libres.
SP: Totalmente. Ojalá reformen las leyes y, lo más importante, las cumplan. Si no… no sirven como medidas preventivas.

SP: Tanto en tiendanimal como en Kiwoko apuestan por la adopción. No sólo la recomiendan sino que la facilitan siendo intermediarios e incluso donan pienso por kilos vendidos ¿Piensas que se sumarán poco a poco más empresas?
A: Yo creo que poco a poco se está generando más conciencia social, así que creo y espero que se unan muchas más en un futuro.

SP: Y ahora una pregunta para despistar, si pudieras ser un animal de dibujo, ¿con cuál te quedarías y por qué?
A: Y tanto que despista… se me ocurre Garfield, todo el día tumbado y comiendo, jaja. No es mala vida esa.

SP: Al hilo de la anterior, dinos tu opinión sobre el uso de animales en series y películas.
A: No estoy de acuerdo, la verdad. El entrenamiento que deben pasar es duro, se estresan con tantísimas personas, luces y ruido… sin mencionar que, en muchas ocasiones, detrás de esos entrenamientos hay verdadero maltrato.

SP: ¿Qué piensas sobre las fiestas que utilizan el maltrato animal como festejo? (Por ejemplo “La gata Negra” o los “San Fermines”, aunque haya un largo etcétera).
A: Creo que es una barbarie que nos hace quedar como unos auténticos neandertales a ojos del resto de países. No es necesario ni ético maltratar a ningún ser vivo para festejar nada. Para mí ese tipo de festejos están al mismo nivel que el uso de esclavos o que los circos romanos. Son actos que solo pueden disfrutar los psicópatas.

SP: Si sientes que se ha quedado algo en el tintero es el momento perfecto para soltarlo.
A: Podríamos alargarlo todo mucho más, pero es un buen resumen. Quiero recalcar que animo a todo el que lea esto a adoptar o ser casa de acogida porque hace muchísima falta. Si alguien puede darse una vuelta por alguna perrera o alguna protectora, estoy segura de que eso le abrirá mucho los ojos.
Un inciso sobre las perreras (zoosanitarios): por favor, cuando veáis un animal perdido o abandonado en la calle jamás aviséis al zoosanitario ni a la policía (que avisaría a la perrera). Los zoosanitarios son auténticos centros de exterminio donde tienen a los animales hacinados, sin controles veterinarios muchas veces, contagiándose enfermedades… Si no mueren por las enfermedades que cogen, mueren porque ellos mismos los sacrifican sin esperar siquiera los 10 días por ley. Y no se sacrifican animales enfermos, se sacrifican todo tipo de animales, incluso estando reservados ya para irse adoptados. Así que, por favor, si queréis ayudar nunca llaméis a la policía ni al zoosanitario.

SP: Pues nada más. Muchísimas gracias por dejarte enredar con La i Crítica, por tu tiempo y la dedicación con los animales. Te deseamos suerte en tu inagotable lucha de ayudar a los felinos.
A: Muchas gracias a vosotros por querer informar sobre este tema. Es muy necesario que expandamos este tipo de información por todos los medios posibles, y es un honor poder contribuir a ello. Muchas gracias por contactar conmigo. Espero que esto sirva para ayudar a alguien a que abra los ojos.

SP: Y a vosotros, lectores, os animo a colaborar e implicaros con asociaciones o personas como Andy, para que pueda seguir rescatando gatos y haciendo del mundo un espacio mejor.
Entrevista y fotografías realizadas por Saray Pavón

martes, 7 de julio de 2020

Fragilidad

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IMG_0977Toda esta fragilidad
me va a saltar
de las manos...
esta noche
me siento
demasiado
y no hay manera
de pararme...
así que escribo,
hago una especie de autopsia
en vida,
me pierdo en los versos vertidos
y en canciones que salen con las luces
de las farolas
y te dejan ver que bajo esta piel
los músculos ya no son tan fuertes
y los huesos ya no son tan blancos.


Texto e imagen: Saray Pavón

domingo, 5 de julio de 2020

Amour Fou

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Apaguemos la vela y en silencio
hagamos el amor palpando sombras.
Que crujan de placer nuestros desnudos.

Que las ondas de aliento entrecortado
te rosen el fulgor de los pezones.
Probemos de esta miel la noche toda.

Luego me marcharé sin despertarte:
no dejaré ningún beso dormido
sobre tus labios blandos y entreabiertos.

Y olvidaré las calles que desande,
por si vuelve a surgirnos la ocasión
de querernos como desconocidos.




Poema de Rafael Espejo
Imagen de Pixabay


viernes, 3 de julio de 2020

White rabbit

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Buscó su nombre en internet. Teclear esas dos palabras suponía un cosquilleo en su espina dorsal. Las uñas estaban sucias y ensuciaron también el viejo teclado, que ya tosía los golpecitos de sus yemas de un modo un poco preocupante, un poco como de bronquitis aguda. 

21 años. Pelo bonito. Frondoso. Pero 21 años. Era curioso que ese chico que estaba cogiendo su guitarra y cantando una canción en el frío de Madrid no supiera que en esos momentos alguien tecleaba su nombre.

-De algún modo, debería uno de sentirlo. Al escribir tu nombre en un papel, la persona tendría que sentir en la espalda unos dedos marcándole, despacio. Como cuando se dibujan formas en la arena, con un palito.

Sin embargo, no lo sabía. Estaría tomando un café con leche o un bocadillo de mortadela en una banqueta, rodeado de olor a fritanga y gritos de vasos de agua y gin tonics, porque ya era hora del gin tonic. 

Estornudó dos veces, pelo por delante de la cara y calcetines gordos. Era la época de las gripes.

Puso una canción del cantante. Carlos Asunto, se hacía llamar. Nacimiento. 1997. En un lugar lejano de Latinoamérica. 

La luz reflejaba su rostro sobre el cristal de la alacena. Había bombones en la mesa, brillantes cabezas en una tumba de madera. Quiso percibir el olor de esa fritanga y subió el volumen de la música. La voz del chico se confundía con los coros desiguales del resto de su banda de música. Nadie la estaba mirando. Descargó varias fotos del muchacho y su voz resonaba en la estancia. 

Abajo, una familia se agitaba hablando de un pescado hervido que sabía un poco mal, como a polvo, decían. Daban gritos, exaltándose, porque no había salido como estaba previsto. Un pescado. Alguien quemó con el cigarrillo el sofá y un niño pequeño lo celebró dando palmas. 

Desde el piso de arriba, ella tomó un trago de su Pepsi. La lata refulgió en el cristal de la alacena. Los pasos de su madre se alejaban hacia la cocina. Se levantó, asfixiada entre tanta manta y delirios de una gripe colorada y gorda que estaba ya dando pasos agigantados en su garganta y rasgando con una pandereta su cráneo.

Se dirigió hacia la cocina. Otra Pepsi, otro zumo, la voz de 1997 sonaba en el ordenador.
Abrió la puerta de la cocina. Uñas violetas estampadas en la madera. Un fuerte olor a fritanga llenó su pelo, sus zapatillas, su pijama de unicornios y la manta de cuadros que envolvía todo su cuerpo. 

-¿Mamá?

Un grupo de gente se daba codazos intentando alcanzar una botella de ginebra. Sentados unos encima de los otros en la mesa de la cocina, una camarera intentaba alcanzar a los clientes desde el abismo del fregadero. La luz parpadeaba y una nube de humo de tabaco negro cubría los rostros, difuminados por la noche y la gripe que le atacaba. Al entrar, la miraron y siguieron bebiendo. O creyó que la miraron, sus ojos eran cuencas vacías y solo los trajes de zara resplandecían, uniformados. Se arrebujó en su manta a modo de abrigo y se adentró en la nube. Era su cocina, bueno, la cocina de sus padres. Aunque en la puerta había un letrero que rezaba “abierto” y la música de Sabina vibraba a todo volumen. 

Arremolinadas, unas 20 personas nadaban entre pepitos de ternera y copas que caían al suelo, mojando los pulidos zapatos. Vio a lo lejos a la melena de 1997 coreando a viva voz la canción de Sabina. Mierda. Y ella con zapatillas de cuadros y calcetines gordos y en fin, esa pinza en la cabeza que enseguida se quitó, tras estornudar otras dos veces.
Se acercó a la nevera y sacó un bote de zumosol. Era su cocina, pero el contexto, vestido con traje de chaqueta de cuadros y sombrero de hongo, le gritaba a voces que había que pagar. Así que abrió la mano y cayeron dos euros en el suelo que desde luego antes no tenía. 

El chico de 1997 estaba allí, azotando su melena frondosa, se llevó el vaso a la boca. Un halo de Sabina y de fritura cubría su cabeza. Un esqueleto dentro de un jersey azul y gris y una melena ondulada de color negro. Se guardó la pinza en el bolsillo y decidió ir a hablar con él. La cuestión es que, al final, era su casa y tenía pleno derecho, aunque esa puerta hubiera dado acceso a una madriguera situada en otro mundo. Se cubrió mejor con la manta de cuadros y saludó al chico de 1997, que estaba enlatado entre los bebedores de ginebra. La miró extrañado, pero daba igual, lanzó un “me encanta tu canción, Cold, ¿la escribiste tú?”. Asintió. En ese momento, la empujaron, la gripe estaba pisando charcos en sus pulmones.

Necesitaba volver al sofá, a la música que había dejado encendida, a la luz tenue de la lámpara de pie y allí seguir enfermando hasta la hora de dormir.
Con dificultad y las zapatillas pisoteadas, salió de la cocina. Porque era la cocina. Al cerrar la puerta…sus pies cayeron sobre un charco. La calzada estaba allí, delante de ella. La calle de abría paso, fría, la gente se acumulaba en los bares y ni una sombra hacia sombra en esa noche de viernes. 

Pero la manta de cuadros seguía  sobre su espalda. Y el pijama de unicornios. Y el chico de 1997 que la estaba mirando muy extrañado a través del cristal de la puerta, terminando su vaso de ginebra y riendo a golpe de Sabina. 

Bar Tobías. 

No era la cocina. No era la casa de sus padres. No era el salón. 

Se colocó la manta con dignidad, esa poca que los delirios de la fiebre le permitían resguardar, y arrastró su pijama de camino al metro.  Se cruzó con otra persona, alta pero encogida, que se abrigaba una manta de cuadros roja y verde y miraba con preocupación, esperando que nadie se diera cuenta de sus zapatillas de rinoceronte y nariz roja. 


De camino, estornudó diez veces. 



Alicia Louzao: Soy redactora en Quimera, Liberoamérica, Ocultalit, Culturamas, entre otras. Trabajo como profesora en la Universidad Complutense de Madrid.



Relato de Alicia Louzao 
Imagen de Pixabay

miércoles, 1 de julio de 2020

La cama

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Despierto con la espalda dolorida y los músculos tensos. La cabeza me da vueltas ¿o es el techo? Durante toda la noche, me he peleado con los muelles del colchón, en una lucha que alternaba el duermevela con el continuo cambio de posición para encontrar la postura más cómoda. Ha sido inútil.

Me levanto y me contemplo en el espejo, su superficie nunca miente. Hay restos de noche dormida en las arrugas que sajan mi cara y se pelean con mis ojeras. He dormido fatal y debería haberme mudado al sofá del comedor. La noche habría sido más fácil de dormir. Así somos los divorciados: el entorno laboral nos absorbe y no nos preocupamos por las cosas cotidianas hasta que es demasiado tarde.

Preparo un café, solo, para iniciar el tránsito del nuevo día con un poco más de chispa. En cuanto el reloj marca las diez horas, decido perder el tiempo paseando por las calles de la ciudad. Necesito caminar para que los músculos se estiren y vuelvan a su sitio.

En el escaparate de una tienda de muebles, observo las últimas novedades. Las camas parecen confortables. Los precios asequibles, buenos detalles, buenos acabados, incluso se integra el conjunto con una mujer bajo la colcha.

Leo el anuncio con llamativas letras fluorescentes: Ponga una cama con mujer en su vida y sea feliz. Dos por uno. La oferta me hipnotiza y abro la puerta de la tienda con decisión. El vendedor me espera con una sonrisa de oreja a oreja y se frota las manos con avidez. Soy un cliente potencial y más con la cara de cansancio que no puedo disimular.

El vendedor sale de detrás del mostrador, se pone la americana y me acompaña por la tienda. Dejamos atrás la galería otras galerías. El vendedor mueve los brazos, para acompañar el torrente de palabras y me dejo arrastrar. Ensalza las maravillas de cada artículo con una voz cadenciosa. Crea un perfil de mis gustos y me conduce por un pasillo, para presentarme las ofertas más destacadas. No digo nada, me dejo llevar por sus artes comerciales. Una mujer me sonríe, tumbada sobre un colchón reforzado. Escucho un saludo susurrante en derredor; no me giro. Una mano con las uñas pintadas sale de debajo de la colcha, me saluda y vuelve a arroparse.

El vendedor se gira para recabar mi opinión. Piensa que soy presa fácil y me dejaré engatusar por los cantos de sirena. Vuelvo a leer la oferta, sigo con la letra pequeña, pero reculo de inmediato. Por ningún lado aprecio, entre las características que anuncian, el hecho de que las camas no sean carnívoras.



Relato de Eugenio Barragán 
Imagen de Pixabay