sábado, 19 de agosto de 2017

Te quiero no conocer

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Solo esos cinco segundos
de verte y, ya me siento inseguro,
y no te conozco,
pero es verte y…
Al igual que esa extraña melodía
que te deja desnudo,
que no escuchaste nunca…
Solo esos cinco segundos.
Te paran; te quedas; mudo.
Y quisiera conocerte…
Y disfrutar unos de esos acordes infinitos,
mas me dan miedo
las notas de tu mente,
comprenderte diferente,
que vuele ese misterio y,

no vuelva atrás…



Poesía de Jesús Paluzo
Imagen de Pixabay



jueves, 17 de agosto de 2017

Geografía de un corazón

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Siempre que alguien me ha preguntado si me gustaba la poesía de Gloria Fuertes aparecía un no rotundo que trataba de dulcificar. Todo lo que había caído en mis manos no cuajaba conmigo y eso me hacía no adentrarme más, no indagar.

A veces mi compañero Álex Ruiz, a sabiendas de mi voracidad lectora, comparte su pequeña biblioteca conmigo. Entre los títulos se encontraba “Geografía Humana y otros poemas” de la autora ya mencionada. Tal vez el impulso de esta reseña es una mezcla entre la acertada selección de Nørdica libros (2017), las cuidadas ilustraciones de Noemí Villamuza y que ha llegado en el momento preciso. Todo arde si le aplicas la chispa adecuada* ¿no?

Justo tras el prólogo de Luis Antonio de Villena aparece Nota biográfica:

Gloria Fuertes nació en Madrid
a los dos días de edad,
pues fue muy laborioso el parto de mi madre
que si se descuida muere por vivirme.
A los tres años ya sabía leer
y a los seis ya sabía mis labores.
Yo era buena y delgada,
alta y algo enferma.
A los nueve años me pilló un carro
y a los catorce me pilló la guerra;
a los quince se murió mi madre, 
se fue cuando más falta me hacía.

Aprendí a regatear en las tiendas
y a ir a los pueblos por zanahorias.
Por entonces empecé con los amores
–no digo nombres–,
gracias a eso, pude sobrellevar mi juventud de barrio.
Quise ir a la guerra, para pararla,
pero me detuvieron a mitad del camino.
Luego me salió una oficina,
donde trabajo como si fuera tonta
–pero Dios y el botones saben que no lo soy–.

Escribo por las noches
y voy al campo mucho.
Todos los míos han muerto hace años
y estoy más sola que yo misma.
He publicado versos en todos los calendarios,
escribo en un periódico de niños,
y quiero comprarme a plazos una flor natural
como las que le dan a Pemán** algunas veces.

Y me sigue agarrando el pecho con “No perdamos el tiempo” y sigue así para prácticamente destrozármelo en “Oraciones gramaticales”. Y con cada poema continua cautivándome, poniéndome trémulas las manos y el corazón, dejándome en movimiento. Hace años no me hubiese imaginado recomendando una antología de Gloria Fuertes, cómo cambiamos... ¿no?

*Canción "La chispa adecuada" de Héroes del silencio.
**Poema es de 1950, ahora debería decir “ como las que le dan a los Murciano algunas veces”. 


Editorial: Nørdica libros (2017)
Tamaño: 13 x 19 cm.
Encuadernación: Rústica
Páginas: 100
PVP: 18 €

Texto de Saray Pavón
Poesías de Gloria Fuertes
Ilustraciones de Noemí Villamuza


martes, 15 de agosto de 2017

Tú, mi presente y futuro

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Tú, mi pasado,
mi corazón desgarrándose
incomprendido, ignorado,
este nunca fue tu hogar,
maldita soledad,
capital lejana y añorada,
intentos de hacerte feliz,
de hacerte reír,
frustrados contra la pared,
agonizando se quedó mi alma.

Te fuiste mucho antes,
de que yo me diera cuenta,
tocaste mi corazón,
dejando sólo cicatrices.
Perdóname...
yo ya te perdoné,
que no supieras amar,
que no paguen ellos
por nuestros pecados.


Tú, mi presente y futuro,
adoro la forma en que
cosiste mi corazón
con hilos de seda,
escuchándome y dándome toda
tu energía y paciencia,
eres luz y eres vida,
amor inteligente y comprensivo de infinita entrega.


Poema de David Losada
Imágenes de Pixabay.

domingo, 13 de agosto de 2017

Pinta y colorea

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Una nueva pataleta. Aunque de nueva tiene poco porque llevan haciéndolo desde hace ya mucho tiempo y, bueno, parece que nos va la marcha y seguimos pagando por ello. Dejemos el halo de misterio para la nave de Iker y vayamos al grano. El cine. Ese ente, ese semidiós del entretenimiento, esa arma divina de doble filo dependiendo de quienes sean sus apóstoles.

Como decía no es nuevo, aunque ahora es desmesurado, el uso de obras en papel para su adaptación a la gran pantalla o la televisión. Tema peliagudo donde los haya por las implicaciones frikosociales que conlleva. Nunca, repito, nunca va a agradar a todos los lectores de un libro o cómic la forma en que su objeto de deseo ha sido convertido en peli o serie. Se puede abogar por un análisis más moderado y divagar sobre un buen guión, una historia que al menos vaya en paralelo a la original, a pesar de algunos desvíos o recovecos. Se puede tratar de entender que se recorte aquí y allá para dar con el formato deseado. No olvidemos que hablamos de una adaptación. Hay libros que se tiran cien páginas sin decir nada, sin que ocurra ninguna maldita cosa. Al igual que existen largometrajes en los que el arbusto rodante se pasea ante nuestros bostezos durante una hora. Lo ideal es encontrar el justo equilibrio entre la licencia artística y la fidelidad (El club de la lucha). No debería ser un problema omitir ciertos detalles que sólo los obsesivos compulsivos echan de menos si en líneas generales se respeta la trama y la construcción de personajes. Ejemplo: La obra de Tolkien. No debería importar que se obviase a Tom Bombadil. Tampoco es que aporte mucho a la trama principal y es más un guiño de sí mismo a su propio universo. Es molesto, tal vez, que sea Arwen quien lleve al moribundo Frodo hacia Rivendel. Mosquea, en principio, que sea ella misma y no Gandalf quien altere el caudal del río para frenar a los nazgul con efectos de caballos desbocados propios de un mago. Hay gente incluso que se enfadó con toda la producción porque percibió que las uñas de Elijah Wood presentaban muestras de haber sido mordisqueadas compulsivamente. Y claro, en la tranquila vida sin estrés y mucha hierba de un hobbit no hay cabida para trastornos de ese tipo. Todas estas cosas son perdonables en mayor o menor medida. Tanto con Tom Bombadil como sin él, a lomos del caballo de Arwen o de Glorfindel, con la manicura francesa hecha o no, el bipolar mediano de los Bolsón de toda la vida lleva el anillo a donde debe y ocurre lo que tiene que ocurrir. ¿Sería lógico borrar del guión a Sam? ¿O a Gollum? Evidentemente, no. ¿Sería lógico inventarse una mujer enana que le tirase la caña a Legolas? NO. Pues ¿por qué cojones te inventas una elfa que le tira la caña a un hombre enano? Supongo que es parte de ese buenismo forzado que estamos viviendo y que empuja a gente aparentemente válida a hacerlo todo al revés. O sea, que en El señor de los anillos agarras a una verdadera heroína en el papel como es Eowyn y le das como única motivación el despecho provocado por el rechazo de Aragorn, relegándola a una miserable loca del coño, pero luego en El Hobbit tienes que meter con calzador a una tipa que sale de tu puta cabeza, porque sí. Y es la leche la tía, es diez veces más crack que Eowyn, a pesar de su condición de fantasma literario. Y también quiere tema. Porque las mujeres no desean otra cosa que estar con alguien a toda costa, quien sea, siempre y cuando el guaperas de la película las desprecie. A ver si te enteras, Tauriel, hija de Peter: Legolas no te puede querer porque NO EXISTES.


Evidentemente ahí no queda este sinsentido. No solo colocan a mujeres donde no hay o trastocan a las que sí. También hay que meter a un negro, a un negro, hay que meter a un negro, ¿un negro? un negro. No es que el gato se esté paseando por el teclado. Es que hay que meter a un negro. En orden cronológico: ¿de la borrachera de qué licor y en nombre de qué dios tuviste que hacer a un Harvey Dent afroamericano, Tim Burton? ¿A la salida de qué after te sobrevino el aneurisma que te obligó a darnos un Kingpin negro, Mark Steven Johnson? Por la barba de tres días de Stephen King... ¿qué señales imaginarias seguiste, Nikolaj Arcel? ¿¿El lider de qué secta te sugirió que Roland Deschain debía ser negro?? ¿¿A qué diablos viene un Gorgón afro y un Karnak asiático, tipo responsable de Inhumans, porque estoy cansado y no voy a buscar ni tu nombre y ni siquiera me voy a currar una rabieta??

Así, a bote pronto, podéis tirar de todo ese (buen) rollo políticamente correcto y llamarme racista y todo lo que queráis. Nunca lo he sido y jamás lo seré. Creo en la justa igualdad y por eso los actores que encarnan a los personajes deberían ser IGUALES. Igualdad, joder, no es tan complicado. Thor, pues un tipo con aspecto nórdico. Blade, pues mi querido y admirado Wesley Snipes. ¿Os imagináis una Ororo Iqadi Munroe (Tormenta) rubia y blanquita, del Upper East Side, columnista de moda y apasionada de los zapatos cara a cara con Magneto? ¿Y qué tal un T'Challa (Pantera Negra) irlandés, pelirrojo, interpretado por, no sé, Rupert Grint, celebrando San Patricio sin escatimar en gastos en mitad de Dublín y fumando en pipa? Y Al Simmons antes de morir y convertirse en Spawn podría ser Ryan Reynolds, que ya se ha acostumbrado a hacer de enmascarado putrefacto. Adaptemos de nuevo Raices y démosle el papel de Kunta Kinte a Jason Statham, ¿por qué no?

Basta, por favor. Escribe tu propia novela y haz el protagonista como quieras: verde, rojo, a rayas. El CGI puede hacer milagros.

Roland Deschain
Antes y despues del tueste interdimensional
Y los colores no son lo único preocupante. Hay mucho cine que profana sin remordimientos el origen del que se nutre (y con el que se forra). Pero el de superhéroes, del cual apenas se producen películas o series, ¿verdad? se lleva la palma. No la de oro, se entiende. A pesar de que ya todo está hecho, quiero decir que tienes incluso los storyboards a todo color (se llaman cómics) aún así haces secundarios a personajes vitales, revientas tramas cambiándolos de sitio o época, los induces a cometer actos indecentes... Por el amor de Marvel ¿a qué mente enferma se le ocurrió que Rondador Nocturno le quisiese hacer la caidita de Roma a su propia madre? Y hablando de Mística y sus hijos, naturales y adoptivos. Pícara… ay, Pícara. No sé cuántas pelis de X Men se han producido ya, me da entre una pizca de vértigo y un poco de igual. Pero son muchas, un montón. Demasiadas para ningunear de esa manera a un personaje icónico. Un personaje con una historia tan rica detrás. Una mutante que más allá de tontear con Logan y lucir un mechón blanco en el flequillo le roba los poderes a nada más y nada menos que a Miss Marvel. Pícara vuela, tío. Y hace otras burradas. A todo el mundo le gusta Lobezno, pero si vas a basar una saga genérica en él ¿por qué produces después ochocientos spin-offs de su genéticamente superior persona? ¿Por qué no sacas más provecho a otros que no van a tener sus propias pelis? ¿Por qué haces que odiemos más a Scott (Cíclope) dando la brasa todo el rato con que Jean Gray es suya, solo suya y que su ojo está siempre alerta? ¿Por qué? ¿Por qué? Hay tantos porqués que un día decidí hacerme el definitivo: ¿Por qué no dejo de ver estas aberraciones y me dedico a otras cosas?

Y eso hago, ya sólo veo ciertos despropósitos por estricta prescripción Crítica. Aunque es cierto que el daño está hecho. Y por mucho que nos duela llevan inadaptando papel desde antes incluso de destrozar La historia interminable, peli que adoro, pero que apenas roza la superficie de la cubierta. Bastian era ese niño gordo que todos hemos podido ser, aferrados a un libro que nos hacía mover el cerebro. Adaptar mola, porque siempre querremos ver a nuestros personajes fetiche en movimiento. Pero no me jodáis, que sois capaces de poner a Will Smith haciendo de Elric de Melniboné.

Texto de Antonio Moreno
Ilustración de Roland Deschain por el  gran Michael Whelan

viernes, 11 de agosto de 2017

Reseña auriculares Onear50 + desactivar estéreo en Android e iOS

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Antes de que los bazares chinos llegasen a España, en la época de las pesetas, existían las tiendas de 20 duros. Mis primeros auriculares los compraba en estas tiendas y me costaban 100-200 pesetas (0,60 - 1,20€ para los legos). Obviamente no duraban mucho. Durante un par de semanas o un mes sonaban ambos auriculares, luego se iba uno a la porra y escuchaba música por el restante hasta que también terminaba fastidiándose tres o cuatro meses más tarde máximo.

Un día entré en un bazar que existía en mi barrio y entre los auriculares que vendían había unos Yamaha que valían 1000 pesetas (6€), mucho más de lo que acostumbra a gastar. Me decidí a comprarlos y fue una estupenda inversión. Era la época de la radio y el walkman, unos buenos auriculares mejoraban la calidad del audio bastante. De hecho cuando los probé no me podía creer que la música pudiese sonar tan bien. Aquellos Yamaha me duraron casi tres años y desde entonces he procurado buscar una buena calidad de sonido en auriculares a buen precio y con una durabilidad aceptable.

ONEAR50
Visito el Decathlon dos-tres veces al año. La última vez mientras estaba esperando en la zona de caja me percaté de que tenían a la venta estos auriculares por 6€. Los únicos que tenía (buenos) eran los del manos libres del móvil, los cuales no me gusta usar diariamente para música sino para llamar con manos libres, así que decidí arriesgarme a comprarlos.

El diseño en sí no me convencía al principio. Hay algunos que se meten demasiado en las orejas y hacen daño (no sé en que piensan los diseñadores de ese tipo de auriculares, en que no los van a usar ellos, supongo). Sin embargo tras probarlos durante unas horas cambié de opinión. No son rectos sino que hacen una ligera curva resultando bastante cómodos.

No tienen las típicas fundas de plástico que se caen con sólo mirarlas y se pierden aún más fácilmente. Las que tiene no se van a caer, hay que quitarlas a propósito para su limpieza.

Con respecto a la parte más importante, la calidad de sonido, es muy buena, y a pesar de entrar en el oído no te aísla del resto de sonidos a tu alrededor como podrían hacerlo otros de diseño similar.

El único pero que le pongo es la pinza para enganchar el cable a la ropa. Seguramente sea por falta de costumbre por mi parte, pero me parece incómoda, no sólo puesta sino también suelta pues se desplaza de una punta a la otra del cable. Por suerte quitarla y ponerla es fácil.

Datos técnicos:
Rango de frecuencia: 20Hz-20KHz
Impedancia: 34 Ohmios
Longitud del cable: 120 centímetros
Tipo de conector: 3,5 milímetros minijack estéreo.

Conclusión: buen diseño, buen precio, buena calidad de sonido. La durabilidad está por ver pero tras tres meses de uso diario siguen en perfecto estado.
El nombre del producto me dio la idea para la siguiente parte de esta entrada.




DESACTIVAR ESTÉREO EN ANDROID E IOS
En la época de los 90, la del walkman y el discman, el sonido estéreo no era un recurso habitual. Hoy día, por desgracia, los artistas tienen la mala costumbre de jugar innecesariamente con el estéreo haciendo por ejemplo que un instrumento suene por un sólo canal, que la voz vaya por el otro o que algún elemento secundario cambie de un canal a otro alternativamente. ¿Sirve para algo eso? No, para absolutamente nada, salvo para fastidiar. Imagina que usas auriculares pero se te ha fastidiado uno y sólo puedes usar el otro, o que sólo quieres usar uno, por ejemplo el derecho, pues si para una canción han decidido que X recurso (instrumento, voz) sólo se va a poder escuchar por el canal izquierdo te lo pierdes, no hay manera de que puedas escucharlo. ¿O si la hay?

Durante un tiempo busque alguna App que sirviese para que el sonido se reprodujese en mono en lugar de en estéreo. No hubo suerte. Finalmente y de manera bastante fortuita (un cliente que activó opciones que no debería) encontré una manera.

OJO: esta opción no tiene porqué estar disponible en todas las versiones de Android e iOS (sobre todo si son bastante antiguas) ni ser idéntica a como la muestro pero al menos os dará una idea de cómo activarla. En mi caso he usado un Samsung Galaxy S3 (2016) para las capturas de pantalla. Para iOS por lo que he visto en su sección de soporte es casi idéntico.

1. Ira Ajustes. Luego entrar en Accesibilidad. Esa opción debería estar siempre disponible pero puede que en algunos modelos haya que cambiar el menú de modo sencillo o básico a avanzado. En iOS hay que entrar en General antes de Accesibilidad.


2. Dentro de Accesibilidad entramos en Audición.


3. Y en Audición activamos la opción Audio mono. Con eso ya resolvemos el problema del exceso de creatividad.

miércoles, 9 de agosto de 2017

La misma cantinela

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             La joven corre calle abajo esperando ver cómo el semáforo pasa al rojo, si no lo hace le será muy difícil conseguir un nuevo cliente.

            No quiere arriesgarse a asustar a aquel tipo, la clientela es escasa en esa época del año. Así que, poco antes de llegar al coche, reduce el paso, se abomba el pelo, levanta su minifalda hasta prácticamente dejar el culo al aire, y se desabrocha dos botones de la blusa, por otro lado casi transparente.

            Ella Fitzgerald suena en el Volkswagen. El hombre al volante, de pelo canoso, tez cetrina y gordo como un cerdo recién cebado, la mira con lascivia y deja ver la punta de la lengua entre los labios. “Hace una noche muy mala para que una linda joven como tú ande sola por estas calles oscuras” comenta el tipo.

            Aquel engendrillo es verdaderamente asqueroso, la forma de mirarla le da arcadas. Teme que se dé cuenta del asco que le produce y un antiguo miedo se apodera de ella. Intenta controlarlo respirando profundamente. Debe serenarse, después de todo, un cliente es un cliente. “La verdad es que tengo un poco de miedo” se queja la joven entre risas inseguras “si no fuera por necesidad”.

           “Mi pobre chica bonita” y una sonrisa macabra surca la cara de aquel animal. La lujuria lo devora, le mana de todos y cada uno de los poros del enorme y amorfo cuerpo “Si no fuera por necesidad nadie haría lo que hace, mi pequeña…” Nunca antes le han dado tanto asco aquellas palabras, “mi pequeña”, en boca de aquel monstruo suenan a perversión, a depravación, a pederastia “…pero las necesidades existen. Tú necesitas algo y yo también lo necesito. No hay nada malo en necesitar cosas y en desearlas…”

           Los dedos del hombre tamborilean sobre el volante al compás de una canción que jamás volverá a sonar igual en la cabeza de la joven. Aunque –jamás- es una palabra que da a entender demasiado tiempo.

            La joven mira hacia la parte trasera del vehículo y, con miedo a decirlo, la señala con la cabeza

“-¿me dejas montar?-”

             No hacen falta palabras.

            Los ojos del hombre saltan de sus órbitas cuando uno de los pechos de la joven casi queda al descubierto. En su mente se suceden imágenes de la joven en una cama, desnuda.

“-Claro, monta, zorra, aunque no será agradable… eso te lo puedo asegurar-”

          El hombre asiente con un leve movimiento de cabeza. La mira mientras se introduce en el vehículo, las piernas tersas y suaves (y sin medias) son de una firmeza suprema. Los pechos perfectos (medida estándar; la inmensa mayoría no puede equivocarse) y la cara preciosa, ojos verdes, labios carnosos, melena negra anillada. NO estará igual al final de la velada… eso puede asegurárselo.

           “¿Dónde vamos?” pregunta por fin el gordo. El pescuezo le desborda el cuello de la camisa dejando a la vista una cicatriz poco más abajo de su oreja derecha.

          En su cabeza, la joven lucha por evitar lo que está a punto de hacer. Aún puede salir corriendo y huir de todo aquello. Aquel tipo no la alcanzaría en la vida “No muy lejos, si quieres” dice al fin. Las cartas ya están echadas.

“Q U I I I E E E R O O O”

            Lo hace conducir por oscuros callejones bañados, a ratos, por vagabundos y prostitutas. Por último, entran en un callejón sin salida, oscuro, macabro. Un leve escalofrío recorre la espalda del hombre al penetrar en aquella negrura. “Para”. El coche se detiene con un sonido amortiguado.

               La joven sale del vehículo sacando unas llaves de alguna parte y abre una puerta oculta tras un cubo de  basura, alumbrada sólo por los faros del coche, “¿Entras?”, “Entro”.

            Un extraño olor a antiguo llena la nariz del hombre y lo hace pensar en algo de hace mucho tiempo. “Ponte cómodo” escucha desde algún lugar a su derecha. “¿Quieres una copa?”

            Llega desnuda, con dos copas de champagne. Le ofrece una que el hombre toma sin quitarle los ojos de los pezones, por eso quizás no puede ver la expresión de asco que a ella se le dibuja en la cara y que desaparece, al instante, como por arte de magia. Se bebe la copa de un sorbo y…

            … cae.

            Cree soñar con algo, habitaciones blancas de hospitales inverosímiles, de paredes corredizas y ventanas tapiadas, de luces intermitentes y gritos en no se sabe donde, de un miedo atroz que lo baña todo  y de una muerte danzante que se escabulle y ríe, ríe con una risa insulsa y maliciosa, y malsana y…

            …por fin despierta.
             Abre los ojos y ve a la joven que lo observa desde lo alto. No entiende lo que ha pasado, sólo que está tumbado. Intenta incorporarse pero algo lo tiene aferrado y comprende que está atado en una camilla.

     - En tu situación no deberías realizar esfuerzos. Podrían producirse daños irreversibles en tu organismo.

    - ¿Qué me ha pasado?, ¿Qué me has hecho, puta? Me diste la copa y me drogaste. Suéltame – los gritos suenan por toda la estancia. Es el único sonido.

    - Te he mejorado- la joven habla de forma apaciguada, casi melosa. Al fin y al cabo lo está salvando. - Estabas mal, eras un muerto, estabas atrapado. Pero te he liberado… ya comprenderás”.

    - ¿Qué me has hecho puta loca?- intenta gritar, pero las palabras apenas se oyen. La fuerza se le escapa por los millones de poros que surcan su descomunal cuerpo. Se consume por momentos.

    - Ya te lo he dicho, te he mejorado. Sí hicieras un esfuerzo por comprender dejarías de luchar y me darías las gracias. Debes tener altas miras, intentar comprender la totalidad de la situación.

            El hombre levanta un poco los ojos, intenta verse los pies, pero algo no va bien. Unas cuerdas se extienden desde su cuerpo hasta el techo, desde su cuerpo a las paredes. Desde su cuerpo a… Comienza a llorar.

    - ¿Y estas cuerdas? - consigue preguntar. Los sollozos se hacen más continuos, por fin rompen en un llanto purificador.

    - No son cuerdas dice la joven al fin – eres tu.

    - ¿Yo?- un alarido, entrecortado por el lloro, surge de su boca y… comprende.

            La locura se apodera de él, grita, maldice, llora, llora sangre, suda sangre, como el poema, TODO ES SANGRE y… zas, un corto y cierro, una parada, un colapso, un algo y ella…

            …vuelta a la misma cantinela.

Texto de Migue Carrión
Dibujo a bolígrafo de A. Moreno

lunes, 7 de agosto de 2017

Geografía Humana

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Mirad mi continente contenido
brazos, piernas y tronco inmesurado,
pequeños son mis pies, chicas mis manos,
hondos mis ojos, bastante bien mis senos.
Tengo un lago debajo de la frente,
a veces se desborda y por las cuencas,
donde se bañan las niñas de mis ojos,
cuando el llanto me llega hasta las piernas
y mis volcanes tiemblan en la danza.
Por el norte limito con la duda,
por el este limito con el otro,
por el oeste Corazón Abierto
y por el sur con tierra castellana.
Dentro del continente hay contenido,
los estados unidos de mi cuerpo,
el estado de pena por la noche,
el estado de risa por el alma
—estado de soltera todo el día—.
Al mediodía tengo terremotos
si el viento de una carta no me llega,
el fuego se enfurece y va y me arrasa
las cosechas de trigo de mi pecho.
El bosque de mis pelos mal peinados
se eriza cuando el río de la sangre
recorre el continente,
y por no haber pecado me perdona.
El mar que me rodea es muy variable,
se llama Mar Mayor o Mar de Gente
a veces me sacude los costados,
a veces me acaricia suavemente;
depende de las brisas o del tiempo,
del ciclo o del ciclón, tal vez depende,
el caso es que mi caso es ser la isla
llamada a sumergirse o sumergerse
en las aguas del océano humano
conocido por vulgo vulgarmente.
Acabo mi lección de geografía.
Mirad mi contenido continente.


Poema de Gloria Fuertes
Ilustración de Noemí Villamuza