..., irrumpiste de pronto en nuestra dicha.
Pero al menos tu retirada es lenta, tranquila,
nos preparas fríamente para el adiós final.
Y no olvides que contigo llevas al origen de mi sangre.
Pero al menos tu retirada es lenta, tranquila,
nos preparas fríamente para el adiós final.
Y no olvides que contigo llevas al origen de mi sangre.
Poema de Desde el sur hacia la Nada, de Ramón Reig
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