lunes, 24 de febrero de 2020

La estafa y el arte (III)

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Dibujar algo en una hoja de cuartilla y ya no dibujar nada nunca. Doblar el dibujo y meterlo en el bolsillo del pantalón. Convertido en un artista itinerante, porque uno va ahora por las calles, los bares y las salas de espera anunciando su dibujo a viva voz; dejar bien claro que no hubo otros dibujos antes ni los habrá después, sólo aquel día, aquel rato de trazos inspirados. Levantarlo por encima de la cabeza, mostrarlo erguido, girando la hoja. Viajar incluso a otros países; artista y expositor itinerante; llevarlo encima siempre, arropado en el vaquero. Al principio nadie mira, nadie escucha; pero puede que la foto de un móvil provoque un viral en los wasap o una reseña en los telediarios.
Quizá después de morir el viejo loco, incinerado ya el artista de peculiar andadura y única obra, quede el dibujo plegado y sobado entre las manos enguantadas y británicas de los operarios de subastas Christie's.
-Two hundred thousand. Three hundred. Three hundred and fifty. Five hundred thousand.

Texto e ilustración Garven

sábado, 22 de febrero de 2020

Pero dime ven

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Si tu me dices ven lo dejo todo, pero dime ven es un libro de Albert Espinosa en el que dice, a través de su personaje Dani, que toda pareja tiene su código de discutir, hacer el amor, de perdonarse y hasta de reprochar: pero hay días en los que el código se rompe. Antes de ir al "momento actual" hace un flashback donde había dos silencios diferentes con dos tonalidades bien distintas. Aunque en ambos había cosas en común... mucho gris y mucho dolor. Cuando el presente está cargado de dolor huyes al pasado o futuro en busca de un yo que conserva la sonrisa y lo mejor de recordar es que puedes regresar cuando lo deseas, nadie te puede robar o impedir eso.

Afirma que
demostrar emociones que no sientes es algo muy rentable en este mundo y que cada persona lleva siempre consigo algo que le define o le hace sentir mejor, como aquel hombre (George) que transportaba un saco de boxeo porque acepta como nadie los golpes. Cualquier gancho que le propines provocado por la rabia, por problemas o cualquier cosa horrible que te haya pasado, él lo absorberá; que es difícil hacer un ranking de lecciones de vida... a los trece lo digieres de una manera y a los cuarenta de otra totalmente diferente.

Es cierto que hay personas que te alimentan solo con verlas. No necesitas más... Te dan energía, que es tan difícil comprender las lágrimas ajenas si no tienes todos los datos y que a mi me cuesta creer en finales felices: tal vez por eso mis historias encierren mucha salsa agridulce; pero lo que también es innegable es que Albert me tiene estimulada con sus libros, que disfruto con ellos pese a que tengan ese deje romanticón de cuentos de hadas porque encierran mucha verdad.

jueves, 20 de febrero de 2020

Y de propina el olvido

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Buscaba un cielo abierto donde volar,
tú me prestabas tu viento.
Mi voz se arrugaba en las olas del mar,
tú la pecera, yo dentro.
Y mis ventanas abren para soplar
todos mis miedos.
Perderse en el aire de tu camisa
y entre tus dientes mi aliento.
Dejé de preguntar por ti.
Me olvidé de todos los poemas.
Medí las distancias hasta la luna y salté.
Dejé las dudas, las vendí a buen precio.
Y de propina el olvido.
Finjo no verte en los espejos conmigo y respiro.
Desmenuzo los estribillos a gritos
y me perdono los acentos.
Guardo las manchas de las copas de vino en la mesa
por si vienes y las llenas.
Y estiro la cama por si te encuentro en alguna arruga.
Pero ya no, y ojalá nunca más.


Texto: María Jesús Valderas (@Porsillueve)
Fotografía: Mayte Nékez

lunes, 17 de febrero de 2020

La estafa y el arte (II)

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CARTA A MIS HIJAS

Queridas hijas,

El plan es el siguiente: Cuando yo muera, decid por ahí que mi última voluntad fue “que se quemara toda mi obra” y que obviamente, no habéis tenido valor de hacerlo.
Estaría muy bien que después de vender esta trola, organizarais una exposición póstuma con estos dibujos “que nuestro padre quiso arrojar a la hoguera”.


Texto e ilustración Garven

domingo, 16 de febrero de 2020

Carta del suicida

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Juro que esta mujer me ha partido los sesos,
porque ella sale y entra como una bala loca,
y abre mis parietales, y nunca cicatriza,
así sople el verano o el invierno,
así viva feliz sentado sobre el triunfo
y el estómago lleno, como un cóndor saciado,
así padezca el látigo del hambre, así me acueste
o me levante, y me hunda de cabeza en el día
como una piedra bajo la corriente cambiante,
así toque mi citara para engañarme, así
se abra una puerta y entren diez mujeres desnudas,
marcadas sus espaldas con mi letra, y se arrojen
unas sobre otras hasta consumirse,
juro que ella perdura porque ella sale y entra
como una bala loca,
me sigue a donde voy y me sirve de hada,
me besa con lujuria
tratando de escaparse de la muerte,
y, cuando caigo al sueño, se hospeda en mi columna
vertebral, y me grita pidiéndome socorro,
me arrebata a los cielos, como un cóndor sin madre
empollado en la muerte.




Poema de Gonzalo Rojas
Imagen de Pixabay



viernes, 14 de febrero de 2020

Entrevista con el vampiro

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Entrevista con el vampiro, de Anne Rice, te hace presencia y te atrapa. Quieres leer, tienes que hacerlo. Es una necesidad. Engancha desde la primera página hasta la última, podría decir que es redonda en todas sus partes (y no hablo de las secuelas, conocidas colectivamente como Crónicas Vampíricas). 

Cada devorador de esta novela tomará simpatía por algún personaje en concreto (en mi caso Louis) y según avance, los giros de la trama pueden hacer que cambies de opinión. Con perturbadora sensualidad nos encontramos ante palabras que caminan por las tumbas, que absorben sangre y bombean una historia hilada por la pasión. La exquisitez de las tramas que se entremezclan, los personajes tan bien definidos que parecen ser corpóreos y no tinta vertida en un papel, cada sentimiento y sensación que se agolpan en tu pecho mientras lees... Todo eso y más la convierten en una gran novela que se centra en la inmortalidad, la pérdida, la sexualidad y el poder. Se convirtió rápidamente en un éxito de culto y tuvo gran influencia en la subcultura gótica. 

En 1994 se realizó la versión fílmica con el mismo título. Dirigida por Neil Jordan y con guión de la misma Anne Rice. Sus protagonistas están encarnados por grandes actores: Lestat de Lioncourt (Tom Cruise), Louis de Pointe du Lac (Brad Pitt), Daniel Malloy (Christian Slater), Claudia (Kirsten Dunst) y  Armand, (Antonio Banderas). 

La novela se inicia en San Francisco, Estados Unidos, en donde un vampiro llamado Louis cuenta la historia de 200 años de vida a un tembloroso y joven entrevistador. El vampiro es un ser ultra perceptivo; tiende a calmar a su interlocutor, intenta hacerlo sentir en confianza y promete no dañarlo. Comienza así su narración.

Una lectura recomendable al 100%. 


Reseña de Saray Pavón
Imagen de Pixabay

miércoles, 12 de febrero de 2020

Cómo Ser Un Superhéroe (en 6 pasos nada sencillos)

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1. MOTIVACIÓN

Igual que con todo, el principal requisito para hacer algo es querer hacerlo. Pero no te engañes, el proceso es largo y duro, y ciertamente, ni aún siguiendo al pie de la letra los consejos que leerás a continuación hay garantías de que vayas a conseguirlo. Por ello, tu motivación debe ser algo con un mínimo de trascendencia. Si no es así, tarde o temprano acabarás abandonando, prueba inequívoca de que la noble tarea de proteger a los inocentes no estaba hecha para ti, ni tú para ella.

Tal vez un suceso traumático en tu infancia sea un buen detonante. Por ejemplo que tu tío, quien te crió junto con tu madre y que suplió la figura paterna que nunca tuviste, fuera un policía honrado e incorruptible que muriera en acto de servicio el día de tu décimo cumpleaños. En cualquier caso, sea por seguir sus pasos (intentando esquivar la muerte en la medida de lo posible) o por cualquier otra circunstancia, ser agente de la ley es fundamental para desempeñar la labor de superhéroe. Durante tu formación recibirás entrenamiento, conocerás el código penal de tu país y empezarás a familiarizarte con los innumerables peligros que te esperan en las calles.

No sólo vale con ser calificado como apto. Intenta hacerlo todo lo mejor posible. Proponte detener a todos y cada uno de los criminales de tu ciudad, y frústrate por no ser capaz de conseguirlo. Esa obsesión te irá consumiendo por dentro, y sólo entonces serás capaz de hacer algo de provecho cuando llegues al siguiente paso.


2. DINERO

Como dijimos anteriormente, el primer requisito es la voluntad, pero no hay garantías. Por desgracia, a falta de un poder sobrehumano, hay otro que necesitarás, y conseguirlo no está del todo en tus manos: el adquisitivo.

Dada la evidente dificultad de hacerse millonario como policía honrado, y que sería una enorme incoherencia por tu parte recurrir a métodos ilícitos y negocios turbios para amasar la fortuna que requiere lo que te propones, dejaremos este asunto en manos del azar. Juega a la lotería, a quinielas y a todo lo que sea legal y consista en invertir una cantidad ínfima de dinero a cambio de la posibilidad de ganar millones. Con cuidado, eso sí, de no caer en la ludopatía (aléjate de las casas de apuestas, a la larga siempre acaban desplumándote). De esta forma, será el destino quien decida si ejercerás o no de superhéroe.


3. PREPARACIÓN

Durante tu espera para que se cumpla el anterior paso, que seguramente será larga, lee sobre ingeniería y sobre cualquier cosa que pueda ayudarte a diseñar un traje práctico y funcional (un consejo: evita las capas), así como los accesorios y armas no letales que usarías en tu lucha contra el crimen. No obstante, no desarrolles nada todavía o sentirás la tentación de usarlo. Investiga también sobre cómo podrías hackear, pinchar o interceptar las comunicaciones de la Policía para estar al corriente de las emergencias que se den en tu ciudad (lo hace la prensa, aunque con fines menos honestos que el tuyo). Desde tu posición como agente es muy fácil, tan sólo tendrías que traspapelar un viejo aparato de radio. Pero, al igual que con el traje, quédate en la teoría. No lo lleves a la práctica, aún no es el momento.

Mantente en forma. Esto no sólo será aconsejable en tu posible labor como héroe enmascarado, sino también en la vida mundana y real que llevas como agente de policía. Es muy importante que no te cases, tengas hijos ni hagas nada que pueda consumir esa hipotética fortuna que recibirás algún día. Ya te lo dije, ser superhéroe implica sacrificios. Consuélate sabiendo que, si después de años jugando a la lotería con tu número de placa te has hecho demasiado viejo, al menos podrás vender tus diseños a alguna editorial de cómics, e incluso escribir historias sobre lo que podría haber sido y no fue. Si, por el contrario, la fortuna te sonríe y te haces millonario de la noche a la mañana, mantén la calma y continúa leyendo este tutorial.


4. GUARIDA

Contrata a un arquitecto para que diseñe un edificio de viviendas, con un ático amplio y seguro que tenga puertas blindadas y cristales a prueba de balas. Por supuesto, no podrás decirle que pretendes que dicho ático sea tu base de operaciones, sólo que, al haber sido policía, eres consciente de la cantidad de robos que se dan en la ciudad, y ahora que tienes tanto dinero estás un poco paranoico. Encárgale también que el lugar esté completamente insonorizado, con el pretexto de poder celebrar allí las fiestas que quieras sin molestar a nadie y dormir la resaca sin que te molesten a ti, aunque en realidad el objetivo es que los demás residentes nunca sepan si estás o no en casa. El edificio también deberá disponer de dos garajes subterráneos: uno amplio para los inquilinos, y otro pequeño para ti. Que este último esté comunicado con tu ático por un hueco vertical y una barra de hierro por la que deslizarte. Dile que eres fan de Los Cazafantasmas o algo por el estilo.

Mientras se diseña y se construye el edificio, donde volará la mayor parte de tu fortuna, aprovecha el tiempo formándote en todas las artes marciales que puedas. Por muchos juguetitos que lleves encima, la lucha cuerpo a cuerpo será tu arma más poderosa. Deberás también tomar clases de meditación. Ejercita tu capacidad de reaccionar sin pensar. Una vez esté listo el edificio, dispondrás de un lugar tranquilo para ello. El resto de viviendas alquílalas a un precio razonable, así te asegurarás de tener siempre inquilinos que paguen puntualmente. Serán tu principal sustento una vez empiece a escasear el dinero.


5. TRAJE

Ahora que tienes una guarida y una fuente de ingresos vitalicia por si algún villano adicto a los esteroides te parte la espalda dejándote paralítico, que es lo más probable, es el momento de elaborar el traje que has estado diseñando mientras esperabas que te tocara la lotería.

Por supuesto, necesitarás ayuda con este paso. Antes de nada, cómprate un coche caro y llamativo. Después, contrata a alguien que tenga maña en la mecánica y también en las artes textiles. Pero no se lo dejes a todo a él o ella, tú también tendrás que dar el callo para asegurarte de que no hay errores y agilizar el trabajo. Hay dos eventos anuales en los que puedes escudarte para necesitar algo tan elaborado: Carnaval y Halloween. Dile que quieres ser el rey de alguna estúpida fiesta de disfraces. Deja que te hable de cualquier gilipollez que no te interesa, como que se va a poner en la cabeza uno de esos implantes que han sacado para poder conectarse a las redes sociales sin tener que sacar el móvil del bolsillo. La confianza con esta persona será fundamental para después tener la ocasión de contarle que te han robado el coche con el disfraz en el maletero. De esta forma, cuando vea en las noticias a un tipo vestido con el traje que ayudó a crear, pensará que es cualquier otro menos tú. No te encariñes demasiado con el Ferrari rojo en el que estabas pensando, deberás dejar que te lo roben de verdad para hacer verosímil esa historia. Si necesitas un vehículo para vigilar las calles, es mejor una moto. Esa sí que tendrás que tunearla tú mismo, sin ayuda de nadie.


6. ÉXITO

Supongamos que ya lo tienes todo. Dinero, tiempo, entrenamiento, traje, juguetitos, vehículo, coartada... Sí. Ahora es cuando la cosa se pone emocionante.

Como todo en la vida, la primera vez será la más intensa. Aprovecha la intimidad de tu ático insonorizado para meditar. Mentalízate y controla tus nervios. Enfúndate el traje. Si lo necesitas, ponte algo de música que te motive mientras lo haces. Lo más adecuado sería algún tema épico de Danny Elfman o Hans Zimmer, pero si te resulta más efectivo Don't Stop Me Now de Queen, nadie te lo va a reprochar.

Cuando sea la hora en que la mayor parte de la gente de bien está recogida en sus casas, sal al exterior. Puede que descubras que algo no va bien; que parece haberse desatado algún tipo de caos mientras estabas encerrado en tu ático insonorizado escuchando glam rock a todo volumen. Si es así, no te alarmes. Será la ocasión perfecta para demostrar lo que vales sin que nadie se ría de tu aspecto.

Consulta las comunicaciones de la Policía. Si no sacas nada en claro, investiga un poco y descubre por ti mismo qué coño ha pasado. Recorre en tu moto las solitarias calles de tu ciudad hasta que des con alguien que te lo pueda explicar. Si te cruzas con extraños sujetos que parece estar drogados y te atacan, defiéndete, pero no los mates si no es necesario, sólo déjalos inmovilizados (es decir inconscientes). Échales un vistazo, descubre que tienen algo que les brilla detrás de la oreja derecha.

Opta por la discreción para averiguar si hay más gente así, y qué es lo que le hacen a los que no están tan preparados como tú para defenderse. Protege a los inocentes. Alguno de ellos, después de asumir que un tío disfrazado le acaba de salvar, te dirá que la gente que se comporta de forma rara lleva uno de esos puñeteros implantes ofrecidos por una empresa de telefonía móvil.

Investiga las tiendas de esa compañía, descubre que todas sin excepción han sido saqueadas. Ve a la sede central de tu ciudad para pararle los pies a la empresa, descubrirás que allí están todos tan asustados como las personas a las que has rescatado, y que no tienen nada que ver con lo que está pasando. Habla con la informática que parezca menos bloqueada por el pánico, que te diga lo que sabe. Alguien externo ha hackeado su sistema y puede controlar a las personas con implantes, obligándolas a secuestras a todo aquel que se encuentren y que no lleve uno.

Ante esa situación, vuelve a la calle y déjate atrapar por los hackeados. Tranquilo, estás preparado para soportarlo, y además es la mejor forma de descubrir qué están haciendo con la gente. Te meterán en una furgoneta y te llevarán a lo que desde fuera parece una fábrica abandonada. Una vez en el edificio, haz todo lo que esté en tu mano para no convertirte en una víctima más. Si allí tienen cautiva a gente normal, libéralos. Además de ser una acción loable y heroica, generará distracciones.

Husmea por allí, descubre que el pirata informático responsable de aquello lo ha estado planificando todo desde hace tiempo, y que incluso tiene su propia y precaria clínica de implantes robados, la cual usa para aumentar su número de esclavos con cada persona que secuestra. En cuanto te detecte, el tipo enviará a sus siervos para que acaben contigo, y es posible que tengas que matar a alguno que otro, pero evítalo en la medida de lo posible. Es imprescindible que encuentres su sala de control. Cuando lo hagas y por fin des con él, oblígale a que lo desactive todo, valiéndote de cualquier método para conseguir su colaboración; incluso la tortura. Si tienes conflictos morales ante esto, recuerda que ya no eres un agente de policía, eres algo más, y que están en juego miles de vidas inocentes.

Cuando las personas con implantes hayan recuperado el control de sí mismas y todo vuelva a la normalidad, no te excedas y deja al pirata informático en manos de la justicia. Por muy corrompido que esté el sistema y por muy reventado que lo hayas dejado intentando que colabore, ningún juez con dos dedos de frente lo dejará en libertad.

Tras recuperarse parcialmente de sus heridas, el hacker se pudrirá en la cárcel mientras oye hablar de ti y de cómo has salvado la ciudad de sus garras. El odio lo devorará por dentro, generando en él una enfermiza obsesión por fugarse y buscar venganza. Será entonces cuando habrás conseguido la última de las cosas que necesitabas para ser un verdadero superhéroe: un archienemigo.





Imagen de Polydor Records (George Michael en Freeek!)
Texto de Román Pinazo

lunes, 10 de febrero de 2020

La estafa y el arte (I)

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Apenas un escueto cartel en la puerta «Exposición». Dentro del local colgaban algunas pinturas que me gustaron. Había un tipo elegante que fumaba en un rincón como un actor del tabaco; le pregunté que si él pintó esos cuadros y, entre la humarada, contestó que no.
-No.
Entonces pregunté que quién los había pintado y dijo que nadie.
-Nadie.


Texto e ilustración Garven

sábado, 8 de febrero de 2020

jueves, 6 de febrero de 2020

martes, 4 de febrero de 2020

Cuídate

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Tu cuerpo no te pertenece
le pertenece a la naturaleza que
como mago oriental que engendra golems
te ha dado prestados ciertos elementos
los ha dispuesto en cierta manera
les ha infundido la chispa de vida
que está en todas las cosas
y los ha puesto a andar
ofreciéndote un tiempo maravilloso de existencia
y unas manos, y un cerebro, y un corazón,
y nervios, y hormonas, e intestinos
y amaneceres, y atardeceres.

Tu cuerpo no te pertenece
cuando tú fallezcas
los elementos que temporalmente te componen
volverán a formar parte de esa sopa de elementos
de ese círculo infinito al que llamamos vida.

Cuida tu cuerpo, respétalo
extrayendo la belleza de dentro hacia afuera
como las raíces extraen nutrientes y minerales del interior de la oscura tierra
a la luz del nuevo día.
Cuídalo porque no te pertenece
es un préstamo, un regalo, quizás el mayor de los regalos,
y cuidando este cuerpo,
cuidándote a ti mism@
estarás sanando una parte de la Naturaleza
porque sí,
aunque a veces te cueste sentirlo
somos Naturaleza
y no una parte de ella
sino Naturaleza.


Poema de Aarón Blanco
Imagen de La i Crítica



domingo, 2 de febrero de 2020

Mecanismo de defensa

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Ana Patricia Moya (Córdoba, 1982). Licenciada en Humanidades por la Universidad de Córdoba (España). Ha trabajado como arqueóloga, documentalista, bibliotecaria, correctora ortotipográfica, diseñadora gráfica, etc. Directora del proyecto Editorial Groenlandia. Ha publicado recientemente Píldoras de papel (edición española, Huerga & Fierro Editores, 2016; edición chilena, Cinosargo Editorial, en prensa). Sus poemas y relatos han aparecido en distintas publicaciones, digitales e impresas, de Europa e Hispanoamérica. Aparece en distintas antologías literarias (“Nocturnos: antología de poetas y sus noches”, Editorial Origami, 2010; “Poetrastros: por favor, tratad con cariño”, LVR Ediciones, 2011, “Heterogéneos: poemario colectivo”, Editorial Escalera, 2011; “La vida por delante: antología de jóvenes poetas andaluces”, Ediciones En Huida, 2012; “En legítima defensa: poetas en tiempos de crisis”, Editorial Bartebly, 2014; “Generación 2001: 26 poetas españolas (sin peaje)”, La Manzana Poética, 2014; “Koiné: antología poética española de autores emergentes”, 2014; “Veinte con veinte: diálogos con poetas españolas actuales”, Huerga & Fierro Editorial, 2016, etc). Ha obtenido algunas menciones por sus textos (accésit del III Concurso de Relato Breve del Museo Arqueológico de Córdoba, 2008; finalista del I Premio Andrés Salom, categoría poesía, 2011; finalista del I Certamen de poesía y microrrelato Dínamo Literaria, 2015; segundo premio (ex aequo) de poesía del II Certamen “Por amor al arte” de Revista Litteratura, 2015; finalista del III premio Francisco Gijón de microrrelatos de historia, 2015; finalista del premio Internacional de Poesía ELLAS, 2016; finalista del MálagaCrea, modalidad poesía, 2016; finalista del VII Concurso de Microrrelatos Canyada D´Art, 2016; etc). Ha sido traducida parcialmente a seis idiomas.


Mecanismo de defensa (Inédito)
Esta manía de dormitar en el sillón

distanciada de la cama de los amantes
-no me puedo permitir ahora ni una pensión-

con la espalda doblada
desertando de todas las dudas que me invaden
-¿estamos condenados a desolar pechos,
a ser icebergs?-

este hábito de no contagiarme de cariño
que se adhiere en las pieles solitarias

este temor a que me arranquen en afecto

el que no se merece nadie.



Síntomas

Levantarse temprano,
tomarse una taza de leche templada,

pensar en comerte el mundo
a fieros bocados,

hasta que el temor entumece tu cuerpo
que acaba refugiándose en el colchón,

no hacer nada

¿para qué?

A veces, los obstáculos son reales

y es imposible derribarlos
por mucho que perseveres.





Texto de Ana Patricia Moya
Imagen de Pixabay



viernes, 31 de enero de 2020

Escorpiones

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Se nos podría comparar a dos escorpiones atrapados en una misma botella, capaces de matarse el uno al otro, pero siempre con riesgo de perder la propia vida.


 Texto de J. Robert Oppenheimer
Director científico del Proyecto Manhattan, responsable del desarrollo de la bomba atómica. 
Imágenes de Pixabay
Fotomontaje de Saray Pavón

miércoles, 29 de enero de 2020

El cosquilleo

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Yo siempre había odiado las moscas; el cosquilleo que hacen al posarse sobre la frente o la calva -transcurridos los años da lo mismo-; el ruido como de pequeños aviones que hacen al zumbar por las orejas. Pero lo verdaderamente horrible es cómo se posan en nuestros ojos abiertos que ya no podemos cerrar, cómo se meten en el hueco de nuestras narices, cómo entran en grupo en nuestra boca abierta que quisiéramos mantener cerrada, sobre todo cuando hemos quedado tendidos cara al sol, con un rifle bajo el hombro, pues no tuvimos tiempo de usarlo. 


Fragmento de José María Méndez
Imagen de JL G en Pixabay

lunes, 27 de enero de 2020

Fallo concurso: Lo que te salga IV

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Y llegó el momento de anunciar, con lagrimillas en los ojos, nuestro primer fallo desierto. Sabemos que este año, debido a los miles de conflictos que hemos tenido tras las puertas críticas, no hemos podido moverlo en recitales y más allá de las redes sociales y tampoco por allí hemos podido dar mucha guerra. No desesperamos porque tendremos en breve una nueva edición ;)

Un abrazo a todos y gracias a los pocos que habéis mandado vuestro granito de arena a esta plataforma cultural.
Volveremos con el quinto concurso "Lo que te salga" que se nos han ocurrido nuevas cosillas... después del verano. ¡Apuntadlo en la agenda!

P.D. Os recordamos que el número 6 de La i Libro-Revista saldrá a la luz en abril de este 2020

La Redacción

Arthur Dove

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Arthur Dove (2 de agosto de 1880 - 23 de noviembre de 1946) fue un artista estadounidense, de los primeros pintores abstractos de América. Usó una amplia gama de medios de expresión en sus trabajos, a veces en combinaciones poco convencionales. Realizó una serie de obras experimentales con la técnica del collage en los años veinte. A su vez examinó técnicas de creación de pinturas, combinando pigmentos con mezclas con petróleo o creando un temple de emulsión a la cera.​ Culminó un gran número de collages y ensamblajes, porque eran más baratos que la pintura y también por falta de espacio en el lugar de trabajo.


Texto de Saray Pavón
Estampas de Arthur Dove

domingo, 26 de enero de 2020

Time Symmetry+Hard Recover+La Cadena Psych. 25/01/20 en la Sala Even

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Llegó el 25 de enero. Lo prometido es deuda. Esta vez no ha ocurrido ninguna catástrofe ni enfermedad. Ni siquiera los últimos coletazos de una gripe que se me está antojando eterna me ha impedido disfrutar de la bendita música en directo. Estaba dispuesto a ir solo, fíjate las ganas que les tenía a estos monstruos de los madriles. Pero conseguí convencer a mis dos acompañantes, que llevaban puesto el pijama mental desde que se levantaron esa mañana.

Una vez convencidos y preparados, salimos tarde. La noche prometía echarnos un cable con la tregua que la lluvia nos concedía. Pero hubo otros factores que afectaron a la afluencia de público a la Sala Even. No soy quién para juzgar las decisiones de los demás, pero yo estoy convencido de que estaba en el concierto correcto. En fin, llegamos tarde, efectivamente. Una pena aparecer por allí cuando ya estaban terminando los sevillanos La cadena Psych. Lo poco que escuché me gustó y sonó bastante bien. Aunque sintiéndolo mucho, no sabría decir con qué tema se estaban despidiendo. Ya les estoy siguiendo la pista por Deezer y espero verlos pronto en vivo.


Después llegó el turno de Hard Recover, también locales. Nos ofrecieron un repertorio de versiones de lo más variado. Aunque el sonido, en ocasiones, no acompañó, se desenvolvieron bastante bien en aventuras tan arriesgadas como Electric eye de Judas Priest, You could be mine de Guns n’ Roses, Heaven and hell de la etapa Dio de Black Sabbath o la imposible a nivel vocal Burn de la etapa Coverdale/Hughes de Deep Purple. Tocaron otros palos más hardrockeros clásicos como el Fool for your loving de Whitesnake (Coverdale de nuevo, si es que es para quererlo) y otros más borricos como el Seek and destroy de Metallica. En definitiva, nos hicieron pasar un buen rato y supieron calentar el ambiente (escaso pero entregado) para lo que se venía encima.


¡Hora de Time Symmetry!  Son pocos los que me hacen mantener una sonrisilla de idiota durante todo el concierto más allá de mis héroes de toda la vida cuando he tenido la suerte de disfrutarlos en concierto. Pues esta gente lo ha conseguido. Si el último disco, Ghosts, que reconozco que es lo único que he escuchado hasta ahora de ellos, suena como un cañón, en vivo es diez cañones por banda. Puro rock/metal progresivo, muy técnico pero sin caer en la autocomplacencia de las millones de notas por segundo ni las florituras innecesarias que no aportan nada a la canción. Dave Rubio y Jorge Velasco a las guitarras y coros, Carlos Hernández al bajo y teclas y Ando Martínez a la batería, son grandes músicos y están compenetrados a niveles de los grandes nombres del género. Y enfrente de todo ese ritmazo, técnica y melodía tienen a Elena Aznar, una fuerza desatada de la naturaleza. Qué poderío de garganta, chiquilla, qué pasión.


Y para rematar, los coros (lo de Dave Rubio va más allá, que en Better Days casi se canta media canción) son calidad suprema, como los turrones. Salieron a darlo todo y, salvo un par de apagones extraños, sonaron de escándalo. Tenemos grandes bandas como esta que habría que cuidar más, que siempre estamos con los mismos mantras. No voy a nombrar a nadie que compartía fecha en Sevilla. Si nos sacan de los cuatro grandes nombres nacionales nos perdemos en la gran oferta internacional, que está muy bien, pero si investigamos encontraremos joyas como la que nos ocupa. De esto puede tener gran culpa la agencia Lady Stone, cuyo roster nos ha permitido conocer grandes bandas. Odio escuchar la expresión rancia "son muy buenos, para ser españoles"; para mí lo correcto sería "qué suerte que haya bandas así en nuestro país". Ojalá tengan pronto el reconocimiento que merecen, que no llevan tocando dos días precisamente. Volviendo al concierto, se cascaron casi todo el último trabajo. Gracias a la buena gente de Sevilla Metal, a los que he copiado vilmente el setlist, la descarga de temazos fue:

Winding road
Fireworks (pedazo de estribillo, madre mía)
The circle
Reboot system now
Square hammer (cover de Ghost)
La intensa balada Entropy
Better days
Blue lights 
The game





En resumen, una gran noche de buena música. Poco público, sí, pero estoy convencido de que habrían tocado con la misma entrega (todos, las tres bandas, seguro) para 4 que para 400. Además de la satisfacción por disfrutar de una de las cosas que más me llenan en la vida, la bendita música en vivo, está el mérito personal de sacar del sofá y la mantita a dos almas cándidas que, por supuesto, agradecieron después el empujoncito para salir de la rutina y las comeduras de coco.

Texto de A. Moreno
Fotos de Saray Pavón sin el pijama mental

sábado, 25 de enero de 2020

El hijo del Halley

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Maripaz tenía un tono optimista en el móvil para las llamadas entrantes.  Mientras se le enfriaba el café hablando por teléfono me dio por mirar en el mío algo por internet. Y apareció, no sé cómo, lo del Halley; el cometa Halley: Hielos volátiles, agua, dióxido de carbono, amoníaco y polvo; se acerca por temporadas desde el medievo “Isti mirant stella”, luego 1910, 1986 y hay una previsión para el próximo 2061. Como Maripaz colgó, no miré más, hablamos algo y pagamos luego. Pero yo iba con el cometa en el bolsillo para verlo despacio en casa. El Halley de mil novecientos ochenta y seis.

Cuando el Halley de milnovecientosochentaiseis yo tenía quince años y lo veíamos desde el Miradero, que era donde mejor se veía «los científicos dicen… los científicos creen… si desviara la órbita… hay un protocolo en caso de que… agua, dióxido, amoníaco y polvo» Con el Halley tuve conciencia de que el cielo no era un decorado con luces programadas y que a lo mejor era verdad eso del espacio. El Halley se veía muy pequeño y tranquilo, luciente de noche y blanco tiza por la mañana; tirado por ahí arriba nadie diría que llevaba la velocidad que decían. La cola como un ciprés albino y tumbado; como un dardo de plumas del primer Lucifer hacia la diana solar. El Halley me trajo a Juampablo segundo te quiere todo el mundo, discos de vinilo, libros de biblioteca y a Rafaela Carrá; también cómics de Manara, jeringas con sangre, mayras, chichos y las primeras mamachichos. Yo no había tenido novia en la vida y ahora la tenía; el pequeño Halley me rondaba por la bragueta y reflectaba su luz en mis gafas de lejos. Para ver a la novia yo tenía que subir por el Miradero, pasar entre el arco caliente de la cola del Halley, cogernos de la mano y darnos un beso largo copiado de las películas escondidos bajo el sobaco mudéjar de alguna iglesia. Decíamos que ese cometa tenía que ser macho, a lo mejor era hembra, para mí que era maricón; marica con pluma «Es una ocasión única para ver al cometa cuyo último avistamiento data de 1910… Si se le ocurre al Halley… hay un protocolo en caso de que… agua, dióxido, amoníaco y polvo».

El Halley como una niña vestidita de comunión arrojada a la hoguera; un apóstol con la melena al viento sobre una moto astral; una zurraspa blanca en las bragas azules de mamá Tierra; la leche pajera y púber vertida en los lavabos. Hielos volátiles. El Halley tenía loco al científico, todo el día con el ojo pegado al telescopio para ver lo que había bajo la falda del cometa. El Halley a lo mejor quería frenar pero no había manera, siempre la ruta elíptica de su scalextric. El caso es que parecía parado en el cielo, detenido en el andén del mundo. El autobús del Halley dejaba turistas que no compraban nada. Es un cometa contradictorio (amoníaco y polvo, hielos volátiles) que me traía revistas porno, la OTAN, suspensos en matemáticas, la Olivetti y algún Marlboro. El Halley se llevó a mi novia «Te quiero pero como amigo» ella se fue a horcajadas sobre la gran cola peluda y aventada del cometa; corrían por el limbo sin nubes. El Halley era mi novia vestida de blanco que ascendió a los cielos. Nos trajo a Sabrina como una nueva madre redentora mucho antes que María; cuando José Luis Laguía era el rey de la montaña «Si su órbita cambiara… sería un acercamiento excesivo, si la órbita cruzara con…» Pero no se salía nunca del rail rojo y elíptico dibujado por el astrónomo. A pesar de lo lejos el cometa atufaba a gas butano, a frío de la calle y a vino de cartón. Y si te acercabas un poco más, en una hora sin nadie en el Miradero, oías al Halley cantando copla y la risa orgiástica de mi exnovia.

Echando cuentas me sale que para el dos mil sesenta y uno, para la próxima parada del Halley, yo tendría noventa años, figúrate. Pienso que llegará con mi exnovia adolescente y montaraz subida encima, preñada de mí (quiero decir que el bebé que espera soy yo; no que yo la hubiera preñado. El padre, mi padre sería el Halley) y mamá daría a luz en el Miradero amamantándome unos días hasta que se fueran volando otra vez. Así ochenta veces.


Texto e imagen de Garven

jueves, 23 de enero de 2020

Blessé

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Ana Vega ha colaborado en revistas y publicaciones nacionales e internacionales, participado en antologías poéticas como La manera de recogerse el pelo coordinada por David González (Editorial Bartleby) u otras publicaciones como Poetas Asturianos para el siglo XXI de Carlos Ardavin (Editorial Trea). Ha publicado El cuaderno griego (Editorial Universos), Realidad paralela (Editorial Groenlandia), Breve testimonio de una mirada (Editorial Amargord), La edad de los lagartos (Editorial Origami), Herrumbre (Editorial Groenlandia), Llanquihue (Editorial Huerga & Fierro), Al xeito del tambor (Ed. Trabe, 2013), Auschwitz 13 (Ed. Amargord, 2013), Cantar en el desierto (Trabe, 2015) y Resiliencia (Trabe, 2015). Accésit del XXVI Premio Nacional Hernán Esquío 2008, premio de la Crítica de las Letras Asturianas 2011. Compagina su actividad literaria con su actividad docente como coordinadora de cursos y talleres de creación y creatividad y su colaboración en diferentes medios de comunicación como periodista, crítica literaria y columnista.


Poema de Ana Vega
Vídeo de Alvarez Cabrero

martes, 21 de enero de 2020

domingo, 19 de enero de 2020

Muero

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El amor no se acaba
aunque me mates.
Me libro del cuerpo
de ti de la cabeza,
la tierra estalla
en realidad profunda,
soñar que muero dormida
mientras bebes, el cauce de mi sangre.
Abrir la cicatriz de la infancia,
la flor de pétalos calientes,
abrir las puertas de espejo.
Soñar que muero dormida
aunque ahora me estés matando
no sepa tu nombre,
no quieras beber mi sangre.
Ríos de leche, la niebla, tu boca
el blanco de la noche.
Soñar que muero eterna,
dormir la realidad profunda.



Poesía de Marina Oroza
Imagen de Pixabay


viernes, 17 de enero de 2020

Cómo me deshice de quinientos libros

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...durante años tomé el camino de las librerías de viejo. Cuando uno empieza a sentir la atracción de estos establecimientos llenos de polvo y penuria espiritual, el placer que le proporcionan los libros a empezado a degenerar en la manía de comprarlos, y ésta a su vez en la vanidad de adquirir algunos raros para asombrar a los amigos o a los simples conocidos. 

¿Cómo tiene lugar este proceso? Un día está uno tranquilo leyendo en su casa cuando llega un amigo y le dice: ¡Cuántos libros tienes! Eso le suena a uno como si el amigo le dijera: ¡Qué inteligente eres!, y el mal está hecho. Lo demás ya se sabe. Se pone a contar libros por cientos, luego por miles, y a sentirse cada vez más inteligente. Como a medida que pasan los años (a menos que se sea un verdadero infeliz idealista) uno cuenta con más posibilidades económicas, uno ha recorrido más librerías y, naturalmente, uno se ha convertido en escritor, uno posee tal cantidad de libros que ya no sólo eres inteligente: en el fondo eres un genio. Así es la vanidad esta de poseer muchos libros. 


Fragmento de relato de Augusto Monterroso
Imagen de Pixabay 

miércoles, 15 de enero de 2020

lunes, 13 de enero de 2020

Buenas noches

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Y de nuevo me desplazo lejos y a la vuelta... echar la vista atrás y aprovechar el silencio que se genera en el autobús para escribir que me encantaría poder decirte "buenas noches" todos los días, tenerte a un palmo de mí, escaparme de la rutina besándote y que no me pese ser un esqueleto que se alquila para pagar facturas.

Poder reflejar con palabras que mi corazón late más fuerte y en tus labios soy primavera; que me encantan esos surcos que te salen cuando te digo: te quiero, esa sonrisa que llega hasta tus ojos. Y que  deseo vivir más de esos momentos en los que estamos tan fundidos que no sabemos si la voz saldrá por tus cuerdas vocales o las mías.



Saray Pavón

sábado, 11 de enero de 2020

Giacometti...

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...o la frustración hecha arte. El delirio parece poseer sus trazos o sus esculturas de escayola pero Alberto tiene muy claro lo que quiere plasmar. Su realidad. Se aleja de ideas preconcebidas y crea una nueva forma de ver. Se adentra en la esencia de su modelo y la captura. Es puro magnetismo.

Dicen que su estilo más característico lo desarrolló a partir de comienzos de la década de 1940. Aparecen entonces sus figuras humanas alargadas y superficie áspera, esos seres despojados de la carne: reducidos a piel y huesos. Cadáveres solitarios y anónimos pese a que puedan estar incluidos en una composición. Seres "a mitad de camino entre la nada y el ser", según los definió el filósofo Jean Paul Sartre. "A primera vista parecen mártires consumidos salidos del campo de concentración de Buchenwald. Pero poco después se abre paso un concepto distinto: esas naturalezas delgadas y finas se elevan al cielo". Y en mi caso fue así: lo que inicialmente me causó rechazo fue lo que luego me atrapó.

Aún no he estado frente a ninguna pieza suya más allá que los píxeles encerrados en la nube cibernética pero Jean Cocteau dijo: "He visto las esculturas de Giacometti, son muy potentes y al mismo tiempo tan delicadas que te entran ganas de describirlas como nieve que conserva la huella de las pisadas de un pájaro".



Texto: Saray Pavón
Imágenes sacadas de internet, composición A.Moreno


jueves, 9 de enero de 2020

INSUMISIÓN

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Estoy harta
de la ansiedad y de las infusiones
calientes para aplacarla
de la lentitud del calendario
de buscar empleo o algún curso
para adornar el currículum
 de las tareas domésticas con aroma a amoniaco,
de los que fingen ser poetas
de los que regresan con la excusa
de “tú eres mi mejor error”,

por eso, firmo esta tregua
 para ocupar un puesto en el bando
 de los ignorantes durante un tiempo
y disfrutar de la tranquilidad que supone
no ser una misma.
Poema de Ana Patricia Moya, Periquilla de los palotes 
Imagen de Pixabay


martes, 7 de enero de 2020

Del mar azul las transparentes olas

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Del mar azul las transparentes olas
mientras blandas murmuran
sobre la arena, hasta mis pies rodando,
tentadoras me besan y me buscan.

Inquietas lamen de mi planta el borde,
lánzanme airosas su nevada espuma,
y pienso que me llaman, que me atraen
hacia sus salas húmedas.

Mas cuando ansiosa quiero
seguirlas por la líquida llanura,
se hunde mi pie en la linfa transparente
y ellas de mí se burlan.

Y huyen abandonándome en la playa
a la terrena, inacabable lucha,
como en las tristes playas de la vida
me abandonó inconstante la fortuna.




Poesía de Rosalía de Castro
Imagen de Pixabay



domingo, 5 de enero de 2020

Con once heridas mortales

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Con once heridas mortales,
hecha pedazos la espada,
el caballo sin aliento
y perdida la batalla,
manchado de sangre y polvo,
en noche oscura y nublada,
en Ontígola vencido
y deshecha mi esperanza,
casi en brazos de la muerte
el laso potro aguijaba
sobre cadáveres yertos
y armaduras destrozadas.
Y por una oculta senda
que el Cielo me deparara,
entre sustos y congojas
llegar logré a Villacañas.

La hermosísima Filena,
de mi desastre apiadada,
me ofreció su hogar, su lecho
y consuelo a mis desgracias.
Registróme las heridas,
y con manos delicadas
me limpió el polvo y la sangre
que en negro raudal manaban.
Curábame las heridas,
y mayores me las daba;
curábame las del cuerpo,
me las causaba en el alma.

Yo, no pudiendo sufrir
el fuego en que me abrasaba,
díjele; "Hermosa Filena,
basta de curarme, basta.
Más crueles son tus ojos
que las polonesas lanzas:
ellas hirieron mi cuerpo
y ellos el alma me abrasan.
Tuve contra Marte aliento
en las sangrientas batallas,
y contra el rapaz Cupido
el aliento ahora me falta.
Deja esa cura, Filena;
déjala, que más me agravas;
deja la cura del cuerpo,
atiende a curarme el alma
".



Poesía del Duque de Rivas
Imagen de Pixabay


viernes, 3 de enero de 2020

El espantapájaros

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Ves a todos los cuervos acercarse.
Es negrura la noche, pero también es carne.
Nadie quiere irse a dormir sin su porción.
Graznan, gritan, agitan sus alas postizas.
Ríen, gimotean, se abalanzan sobre un cuerpo.
Ahí está esa figura silenciosa que se agranda.
Ahí está el espantapájaros;
avanza hacia a ti, avanza hacia a ti...
Es un hombre de paja y aire, que te dice que te vayas.
No lo intentes, tu casa está ahora muy lejos.


Poema de Diego Solís
Imagen de Pixabay





miércoles, 1 de enero de 2020

El mundo sin Bud Spencer

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Estamos huérfanos de Bud. Ayer pensé en esto de que Bud murió no hace mucho. Así que abofeteé a un oso grande de peluche que tengo en el sofá y el oso rodó blando y mudo por el suelo; nada parecido a los hombres arrojados a hostias por los tejados de Bud. Lo hice como un bonito homenaje para él; como un sketch a modo de elegía para él. Pero me quedó un abuso idiota a un osezno nacido muerto. Nada que ver con Bud.

Bud tenía la tristeza de los gigantes que dijo el poeta. Pienso que hoy, en aquel cielo tradicional de azules polares donde van a parar los muertos buenos, tiene que haber escándalo de plumas como copos de una intensa nevada porque Bud estará repartiendo hostias con la mano abierta a los ángeles, y éstos quedan con los ojos haciendo aspas en los jardines blancos del paraíso. Allá dios ríe a carcajadas y los ángeles ofrecen otra vez la cara a la mano sopera de Bud por ver al todopoderoso doblarse de la risa; puede que Bud esté ya un poco cansado y enfadado por esto y mire mal al gordo, cano y barbudo dios, que es un tipo parecido a él.

En las guerras de Bud no moría nadie; todos eran graciosamente derribados; abatidos en lo alto de las casas. Un vaquero enemigo caía en la bañera del ático donde una señora en pelotas gritaba y corría hacia un primer plano con el brazo cubriéndose el pecho y la otra mano en la entrepierna. En las emboscadas de Bud, alguien escupía algunos dientes, pero nada más; nada que un Espidifen no pueda aliviar. Bud Spencer de la mano de Terence Hill como un Obélix y Astérix italianos en las tabernas de Almería. Ellos respetaban a los malos con bofetadas y vodeviles, les daban la oportunidad de pensar en el tejado frotándose la cara por el escozor. La mano de Bud como logo en todas las banderas, justicia amiga sin pena capital. Jamás se mancharon de sangre las manos calientes de Bud.

Echo de menos tus sopapos en el cine (y a lo mejor fuera del cine) Bud. Ahora todo huele a colonia cara y pistola nueva, se lleva admirar héroes cuadrados y muchachas con metales de gimnasio. Un montón de mierda, Bud. Banana Joe, Dos granujas en el Oeste. Recuerdo aquel abuelo en Colorado o por ahí, muy malito; y apareciste tú y te viste en la tesitura de decir que eras el doctor ¿recuerdas?, no sé si la hija del abuelo te suplicaba que curaras al viejo. Y vas tú y haces un mejunje con un poco de aguardiente y pólvora que sacas de una bala, y se lo das al abuelo. Y va éste y empieza a tirarse unos cuescos como un demonio y la casa tiembla y la chica te abraza llorando y agradecida de ver al abuelo blincar por la alcoba. Qué puntazo, Bud. Todo esto amenizado con tipejos volando por ahí, redimidos con las palancas de tus brazos.

Me he reído mucho con tus pelis, Bud, con la metáfora de tus tortas que respetaban la vida y abrían el conocimiento a los golpeados. Pienso si alguna vez me he pegado con alguien; sí, recuerdo ahora; y fue desagradable, Bud. Aquello fue otra cosa distinta a lo tuyo; hubo empujones, agarrones de la pechera, algunas patadas, gafas en el suelo y muchos insultos, pero ni un puñetazo; qué curioso, si habíamos visto tanto wéstern por qué insistíamos en una menestral lucha griega. Luego, una vez que un par de amigos se entrometían para separarnos (algo que estábamos deseando), los dos rivales llorábamos con una aparente rabia y esto nos daba mucha vergüenza. Sí, creo que en el fondo nos compadecíamos uno del otro. Nada que ver contigo, Bud.


Texto e imagen de Garven